Los Reyes Magos tienen tanto apego a Sevilla, una ciudad en la que siempre son esperados y recibidos con alegría, que ayer les costó marcharse sin despedirse. Por eso, como ya es habitual desde hace años, se pasearon por distintos barrios de la ciudad y lo hicieron repartiendo, de nuevo, miles de caramelos, golosinas, pequeños juguetes y sobre todo ilusión. En total, fueron 18, el mismo número del año pasado, las cabalgatas que se pudieron ver a lo largo de toda la jornada. Muchas de ellas mantuvieron su horario de salida a primera horas de la mañana -la más tempraneras fueron la de la barriada San José de Palmete, el distrito Cerro-Amate y la de Torreblanca, que iniciaron su recorrido pasadas las diez de la mañana- aunque algunas como las de los distritos San Pablo, Triana y Macarena salieron por la tarde para dejar a los más pequeños disfrutar con más tranquilidad de los regalos que los Magos de Oriente les habían traído en sus casas o en las de sus familiares.

Mientras el centro de la ciudad se despertaba abotargado tras el paso la noche pasada de la cabalgata del Ateneo, en los barrios la salida de estos cortejos mágicos movilizó a cientos de vecinos que en muchas de las calles de la ciudad se cruzaban con beduinos que corrían para no perder su puesto en la carroza y con voluntarios que se habían vestido de ilusión para repartir caramelos y algunos regalos entre sus vecinos. La mayoría de las cabalgatas transcurrieron sin más incidentes que los típicos caramelazos debido al ímpetu con el que eran lanzados aunque en la de Torreblanca la ausencia de la banda de acompañamiento musical, que suele poner el distrito, tuvo que ser sustituida con rapidez por sus organizadores con una charanga para animar el paso de sus Majestades de Oriente.

En Triana

Entre las cabalgatas de ayer hay algunas que tienen ya una reconocida trayectoria, como la de la Sevilla Este, la del distrito Sur, que pasa por buena parte de las Tres Mil Viviendas llevando alegría a sus vecinos, y la de Triana. Aunque la coincidencia de la celebración del derbi, el partido Betis-Sevilla, hizo pensar que la afluencia de público sería menor que otros años, lo cierto es que la afluencia de público en el antiguo arrabal se notó desde primeras horas de la tarde en el tráfico en el entorno de la avenida de Coria, donde saldría una cabalgata que atrae a los sevillanos por la alegría con la que pasea por las calles del barrio. En su caso, los Reyes Magos suelen ser encarnados no sólo por vecinos de la zona, elegidos en un sorteo, sino por algunos famosos vinculados de una forma u otra a Triana. De hecho, hasta la propia presidenta de la Junta, Susana Díaz, salió encarnando a Baltasar en la cabalgata de su barrio. En esta ocasión Melchor recordaba al periodista Rafael Cremades y la cantante Jéssica Cánovas «La Flaka» a Baltasar, mientras que Gaspar fue encarnado por una de las agraciadas en el sorteo, María Dolores López y la Estrella de la Ilusión la encarnó Alba Castilla.

Esta cabalgata, que volvió a convocar a miles de personas a su paso, fue una de las que más tarde salió, a las seis de la tarde, y más tiempo estuvo en la calle. A los Reyes Magos les costó irse de Triana y de Sevilla.

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