Los voluntarios de Consolación ya han comenzado con los preparativos para la Cruz de Mayo, un tradicional evento benéfico que llevan organizando desde hace casi 15 años. Durante los días 10 y 11 de mayo, la entrada de la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de Consolación, ubicada en la avenida de Coria número 10, se convierte en una auténtica fiesta solidaria. Música, actuaciones, tómbola con miles de premios, ambigú y exquisitas tapas a precios populares llenan de luz y alegría este centro, mientras que los residentes se divierten como auténticos «niños». Apenas faltan unos días para el gran momento pero los voluntarios comenzaron a organizar todos los detalles hace semanas. Una cadena de solidaridad que han hecho extensible a todo el barrio de Triana. «Para la tómbola, muchos comerciantes donan sus productos. Cada vez es más complicado, pero aún así colaboran muchos establecimientos, también para las bebidas y comidas que ponemos a la venta en el bar, siempre en la medida de sus posibilidades», explica Lola, una de las voluntarias encargadas de la tómbola. Para ello, envían cartas personalizadas a los comercios tanto para solicitar su colaboración como para agradecerles la más mínima aportación que puedan realizar. La labor de recaudación queLos voluntarios de Consolación preparan la gran fiesta de la Cruz de Mayo efectúan estos voluntarios es inconmensurable, y su tesón y esfuerzo hacen que consigan reunir hasta dos mil regalos para la rifa. Un afamado sorteo que ya es conocido por los artículos de primera calidad que contiene y a los que se pueden optar, siempre a través del azar, por tan sólo 1 euro la papeleta. Desde pashminas, fundas para portátiles, mantones, juguetes, abanicos, complementos, hasta ropa interior, entre otros, todo de primera mano. «Hay comercios que en años anteriores han regalo un ticket para desayunar, para la peluquería, una cena o un viaje», comentan.

Pero lo más importante, sin duda, además de la diversión, es recaudar la mayor cantidad de dinero posible para un fin benéfico: cubrir las necesidades de la Residencia. «Para los mayores es un día muy especial, salen de la rutina durante dos días. Viene la familia y entre todos pasan un rato muy agradable. Cada año se cubre una necesidad diferente, por ello surge este evento como actividad extraordinaria para recaudar fondos», apunta Lola. Además, en la tómbola, cuentan con dos lotes especiales compuestos por varios artículos de gran valor cada uno.

Antonio, otro de los voluntarios, acaba de llegar a la Residencia con su vehículo repleto de regalos para la rifa. En estos días, se dedica a recoger personalmente todo tipo de donaciones en los comercios trianeros. Una vez en el almacén, son seleccionados y organizados por Lola y Regina. Cada voluntario tiene su cometido establecido. «Se hacen grupos y nos dividimos, cada uno realiza una función», explican. Unos 40 voluntarios que hacen acopio sin pérdida de tiempo para que todo esté listo el próximo día 10 de mayo.

Muchas actuaciones y un exquisito ambigú

El viernes es el día «fuerte. Se venden todas las papeletas y también toda la cerveza», afirma Trini, también voluntaria. Y es que, según apunta, «en el bar los precios son populares y la comida es muy buena: desde tapas de tortillas, patatas aliñadas, pringá, etc.». Sillas, mesas, un escenario, una carpa y la tradicional Cruz de Mayo invaden el jardín de esta Residencia para acoger a cientos de visitantes que hasta aquí se acercarán en pocos días. Grupos, coros, y un sinfín de actuaciones, entre ellas, la del cantante de «Se llama Copla» Óscar Calderón, desfilarán por el escenario sin ánimo de lucro y harán las delicias de los visitantes desde las 20.00 horas.

Y tras el esfuerzo, llega la «satisfacción», en palabras de Ana, otra voluntaria, al ver cómo disfrutan los residentes y poder obtener los fondos para su causa. «Lo más importante es atender a los mayores, hablarles con cariño, respeto y afecto, es lo principal», apunta Paco Rueda, también voluntario. Llegan Sagrario y Consuelo. Traen más bolsas con artículos para la tómbola. Estos vecinos solidarios continúan trabajando para que los días 10 y 11, una vez más, la Cruz de Mayo se convierta en un gran evento. Divertido y solidario. ¿Se lo van a perder?