El Lunes Santo es uno de los días más deseados del año para los mayores de la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de Consolación, en la avenida de Coria número 10. Desde primera hora de la mañana, comienzan los preparativos de la que será la visita más esperada. Hoy, el día en que sale la Hermandad de San Gonzalo, todos esperan la parada más «emotiva» a las puertas de este hogar donde viven en torno a 100 jubilados.

No sólo las cofradías o la hostelería miran al cielo en espera de que la lluvia no pase por agua la fiesta de esta semana grande. También lo hacen en esta Residencia, perteneciente a la Fundación Carrere, y gestionada por las hermanas de Nuestra Señora de Consolación. «Si hace buen tiempo, se sacan las sillas fuera, se acota la entrada, y desde ahí ven pasar a San Gonzalo. Sólo los que no tienen dependencia y pueden valerse», apunta Paco Rueda, miembro del Voluntariado Consolación. Dependiendo del tiempo, así podrán contemplar el paso de esta cofradía ubicada en la misma avenida. Y es que en días soleados, incluso instalan un toldo bajo el que cobijarse de los rayos de sol.

«Cuando pasa San Gonzalo es muy emotivo. No falta el saetero y paran el paso para dar cara a los mayores. Es muy bonito. Además, se ofrece un ramo de flores por la comunidad religiosa a la Virgen. Un año invité a un amigo de Madrid y no pudo evitar derramar lágrimas de emoción», declara Rueda. Aunque éste no es el único momento que viven relacionado con la Semana Santa, sí es de los más especiales. Según sostiene Paco Rueda, «en años anteriores el distrito ha invitado a los mayores a ver la llegada de la Esperanza de Triana el Viernes Santo, es algo tradicional, y el pasado Viernes de Dolores realizaron también visitas a los templos, en los coches de los trabajadores de la Residencia y de los voluntarios».

Sin embargo, no todos pueden disfrutar de estas visitas ya que sus condiciones físicas se lo impiden. «Pueden ir sólo algunos, en función de sus posibilidades, pero hay otros que van en silla de ruedas por lo que necesitamos a gente joven para poder cogerlos. Desde aquí hago un llamamiento a los jóvenes para ello, porque muchos voluntarios somos mayores y no tenemos esa fuerza necesaria», lamenta Rueda.

De momento, parece que quiere lucir el sol en la que se puede convertir una jornada favorable y en la que la lluvia podría dar una tregua. Al menos, para que en la avenida de Coria número 10, a partir de las 16.00 horas, puedan vivir la parada más «emotiva» de San Gonzalo.