Google: «Se busca camiseta de Curro, la mascota de la Expo 92». Más allá de pabellones, puentes y otros tantos espacios que situaron a Sevilla en la modernidad allá por el año 1992, la muestra universal dejó un sinfín de recuerdos entre llaveros, pines, peluches, gorras, viseras, abanicos, pegatinas… que en la actualidad aguardan en lo más oscuro de los cajones, allá entre walkman, cintas VHS y los primeros Tetris. Sin embargo, ese material -aparentemente carne de basurero a la próxima mudanza- puede dar un dinerito extra para aquellos que rehuyan de la nostalgia.

Todo se compra, todo se vende, también se intercambia. Internet se ha convertido en el gran bazar en el que encontrar cualquier cosa, también el merchandising de la Expo 92, con Curro como actor destacado. La silueta de la cresta multicolor diseñada por Heinz Edelmann seduce a coleccionistas, que se afanan por dar con piezas concretas con las que ampliar su muestrario.

Pero, haciendo números, el beneficio para aquellos que quieran deshacerse de según qué objetos puede llegar a superar las tres cifras. Así, la web milanuncios, un sitio clásico de compra-venta por Internet, arroja un centenar de piezas relacionadas con la Expo 92. La más cara, un pin de oro macizo de Curro, que sale a la venta por mil euros. Su alto valor se explica al tratarse de unos regalos, de los que se hicieron pocas unidades, con los que la ciudad obsequiaba a las personalidades que visitaban la muestra. Lo más barato, un cómic por valor de dos euros.

Por medio, desde máquinas infantiles con la conocida melodía de «Hola, soy Curro, la mascota de la Expo 92. ¿Quieres darte un paseo conmigo?», por un valor de 250 euros; a peluches sin estrenar a 75 euros; póster, a 50 euros; o lapiceros de cerámica, llaveros, vasos, camisetas, llaveros, chapas…

Pero los seguidores de Curro y de todo lo relacionado con la Expo 92 tienen una página web específica en donde se articula la compra-venta de estos objetos: un foro en la web www.expo92.es. Ahí, el nivel de especialización es máximo y los usuarios ofrecen desde recortes de prensa a dvd de los espectáculos, chándal de Curro (sin usar), o colecciones completas de las bolsas de los pabellones o de los cupones que la ONCE dedicó a la muestra universal.