Los Bermejales contará con una Escuela Municipal de Golf en los próximos meses, un asunto sobre el que mucho se ha discutido a lo largo de esta semana. Pero, ¿en qué consiste realmente el proyecto?

Hablamos de un centro para deportistas que busquen entrenar en el golf, pero en el que, además, se incluirán instalaciones para otros deportes como el pádel.

Eso sí, su carácter de «Club» no lo reduce a usuarios experimentados, pues «no se tratará de un centro de Alto Rendimiento, al menos no en primera instancia», explica Paco Puente, uno de los responsables del proyecto.

Es por ello que cualquier persona que desee iniciarse, o mejorar, tendrá su hueco. Según la empresa promotora, Pimp Golf S.L., existe una creciente demanda de usuarios que quieren curtirse en este deporte, que, por otra parte, se practica en espacios que requieren poco coste de mantenimiento. Según las estimaciones, habrá unos 4.000 socios en torno al cuarto año de actividad.

El centro estaría ubicado en dos parcelas de propiedad municipal del Plan Parcial de Bermejales Sur (SUP-GU-4, Los Bermejales Sur), que el PGOU recoge como «de uso deportivo». Lo que traducido al callejero del distrito se encontraría entre la avenida de Irlanda y la pasarela del Centro Empresarial Palmas Altas.

En cuanto a la financiación, íntegramente privada, se parte de una inversión inicial de 1,28 millones de euros. El Ayuntamiento de Sevilla recibiría, como consecuencia de la concesión administrativa, una cantidad en el segundo año de actividad, que iría aumentando en el tercero y sucesivos.

Servicios y tarifas

La cuota por disfrutar de las instalaciones de la Escuela de golf será una cantidad única, «asequible», o de pagos trimestrales proporcionales, que daría derecho al lógico acceso al recinto, así como el uso de las «canchas» de golf, donde «se da bola y se practica».

A partir de ahí, si se desea jugar en el campo de golf habría que satisfacer el alquiler propio de cada uso. Algo similar ocurriría con las pistas de pádel, que figurarán en número de 4 en la zona derecha de la parcela. Cualquier persona podría hacer uso de estas instalaciones, pero el coste sería mayor en caso de no ser miembro del club.

Paralelamente, «aquellos socios que quieran adquirir técnica podrán recibir clases en ambos deportes, que supondrán un coste adicional, como en cualquier otra academia», explica Puente.

En el complejo hay también prevista una zona de restauración y tiendas de artículos relacionados con los dos deportes. Entre los empleados de este área y los instructores, personal de recepción y de mantenimiento, se baraja una plantilla total de 10 trabajadores.

Todos estos aspectos, así como los horarios, los niveles, la inscripción, las tarifas y los descuentos a aplicar en los supuestos habituales de grupos, tercera edad, niños, desempleados, discapacitados… o por pertenecer al barrio, aún están por definir.

«El proyecto ha estado en exposición pública durante un mes, como indica la ley, y ahora se elaborará el pliego de concurso con las alegaciones presentadas», explica Puente. Tras ello se licitará y se elegirá a la empresa adjudicataria que mejores condiciones aporte.