Shorinji Kempo. Este ceremonioso nombre une en sí mismo la defensa personal, el servicio a la sociedad y la paz mental. Seguramente no lo haya escuchando antes, pero váyase acostumbrando. Sin ir más lejos, este fin de semana, Sevilla acoge su campeonato nacional, como uno de los actos conmemorativos del año Dual España-Japón.

Aunque bebe de las milenarias artes de lucha orientales, el Shorinji Kempo es una disciplina relativamente joven. Surge en 1947, en Japón, y lleva ya 35 años practicándose en Sevilla, donde se encuentran dos escuelas, «dojos». Son dos secciones de la Organización Mundial del Shorinji Kempo (WSKO): Sevilla Giralda y Sevilla Linde, amén de otras dos en la provincia, en Gerena y La Algaba.

No es un arte marcial. «Budo», sería el término más apropiado, donde «Bu» significa «No a la violencia», y «Do», «El camino para parar la guerra». De hecho, esta modalidad se crea tras la II Guerra Mundial, como una manera de recuperar los valores de una sociedad japonesa devastada, en la que reinaba el caos, la prostitución y el pillaje.

Saludo de Shorinji Kempo

El saludo es preceptivo, tanto al inicio como al final

Deriva de la filosofía budista Zen, en la que se contempla el castigo a los que atacan. «Se trata de conseguir el perdón a través del sufrimiento, que se infringe para parar al que ha hecho daño, para hacerle entrar en razón», explica Luis Barrientos, «sensei» de la sección Sevilla-Giralda pero que reside actualmente en Nicaragua.

El concepto del dolor es aquí muy concreto. Nunca se perseguirá crear un daño profundo. Tal vez una tendinitis, pero nunca una rotura. Ojo, si el castigado no acepta ese correctivo e intenta zafarse «seguramente se hará un daño importante, pero yo no se lo habré hecho, se lo habrá buscado él», completaba Barrientos, en referencia a unos golpes que se realizan en puntos vitales. El practicante conoce, por tanto, la anatomía humana a la perfección.

Para saber que la maniobra duele, un sencillo gesto: una palmada en el tatami. El compañero cesará en la opresión pues entenderá que ya es suficiente, «que se acepta el castigo».

Características propias

Respecto de otras disciplinas de lucha, el Shorinji Kempo se define por un menor desplazamiento. Por trabajar, sobre todo, con el propio movimiento de la cadera y atacar a las articulaciones. Por la utilización del puño, el pie («Gojo» y «Juho») y las técnicas de defensa («Uke») y las de llave. No se entienden unas sin las otras.

Otras nociones son las de técnicas duras, golpes con las partes mencionadas, y las blandas, o de agarre, ya sea del propio cuerpo o de la ropa. Se diferencia así del Haikido, del Hapkido y de los numerosos tipos de Karate. Aunque para surtido, el que engloba el término Kempo, con casi 40 variantes.

Kenjis practicando Shorinji Kempo

Kenjis practicando Shorinji Kempo ante alumnos de 5º y 6º de Primaria del Colegio San Antonio María Claret

El Shorinji evita siempre la confrontación, el ataque. Es en cambio una completa manera de defensa personal, de protección para quien la practica y para quien le rodea. Más allá del mero ejercicio físico, es un método de desarrollo personal. Del cuerpo, de la mente y del espíritu. Para profundizar en las propias potencialidades y ponerlas al servicio de la sociedad.

Pero lo más definitorio es que no hay vencedores ni vencidos. No se busca crear una imagen de superioridad y de terror en el adversario. De hecho no hay adversarios, sólo compañeros, y cuando se compite se hace para demostrar la perfección de la técnica adquirida, nunca para degradar al otro.

El campeón por tanto es uno mismo, por eso todo el mundo es susceptible de practicarlo, con independencia de su sexo, altura, peso o estado físico. De hecho, nada más en Japón existe un millón y medio de «Kenjis», o diestros en esta materia.

Un campeonato pionero

Los próximos días 7 y 8 de junio, se celebrará en Sevilla, por primera vez, el campeonato nacional de Shorinji Kempo, competición que en el argot recibe el nombre de «Taikai», y que va rotando anualmente por las ciudades con mayor presencia de este deporte, como San Sebastián o Granada.

Cuerpo, mente y espíritu se ven fortalecidos

Cuerpo, mente y espíritu se ven fortalecidos

De los 400 participantes previstos, 180 son niños. Por eso, el polideportivo del Colegio Claret fue ayer testigo de una breve pero intensa exhibición.

Alberto Casado, maestro de Sevilla Linde, aprovechó el discurso introductorio para agradecer el apoyo del Distrito Bellavista-La Palmera y del Instituto Municipal de Deportes y emplazó a los asistentes a las 15:00 del próximo sábado, hora en que arrancará el evento en el Centro Deportivo Ifni.

Como buena exhibición de técnica, los movimientos se ejecutaron a una velocidad lenta, que permitiese ver el desarrollo completo, para ir progresivamente ganando en intensidad. Para demostrar la fuerza con la que se puede llegar a impactar a través del Shorinji Kempo, uno de los integrantes se colocó protección tanto en la cabeza como en el abdomen.

Ese tramo, sin duda el más espectacular, fue el que más motivó a los pequeños, que no dudaron en tratar de imitar algunos movimientos desde la grada. Y en el patio, una vez finalizada la muestra. Lo importante es que también haya calado el mensaje y, en su interior, haya sido el punto de partida para convertirse en personas ejemplares, fuertes. Física y mentalmente.