El Colegio Juan Sebastián ElCano, del barrio de Los Bermejales, celebró ayer su tradicional fiesta de Fin de Curso en multitud de actividades entre las que destacó una representación teatral, a la que no dudó en acudir el Delegado del Distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte.

Como en los grandes teatros. Ceremonia, nerviosismo y retrasos. Pocos minutos. Los que se demoró uno de los participantes, todos alumnos del primer ciclo de primaria. Cosas de artistas.

Como en las obras reputadas, varios actos. Con su correspondiente narrador, en este caso más de uno.

Como en los grandes escenarios, una representación del clásico «La Bella y la Bestia». Con una moraleja que debe calar hondo entre los más jóvenes: la belleza está en el interior. Y la ilusión.

Un atento Rafael Belmonte

Un atento Rafael Belmonte

Aunque para ilusión la de la flamante directora, Rosa Romero, que culmina de esta exultante manera su primer año al frente del Centro Educativo. «Los inicios siempre son duros, y más en un barrio donde hay tanta oferta de colegios concertados. Sin embargo, el año ha salido bien, y mes a mes me he ido ganando confianza y pasión por mi trabajo», explicaba.

Poco después agradecía al Distrito Bellavista-La Palmera su apoyo incondicional. «Siempre que he contactado con ellos se han prestado, su ayuda ha sido clave para estar al frente del colegio», concluía.

Tras la obra, que hizo las delicias de los familiares que completaban un público de lo más entusiasta, se procedió a la simbólica entrega de diplomas a los pequeños pero concentrados actores.

«Por su dulce voz, por su belleza, por su fina entonación, por su ternura»… Eran los títulos de los personalizados certificados que destacaban el rasgo definitorio de sus declamaciones. Pero todos concluían «y por su mejor interpretación».

Por continuar con el discurso, el Delegado del Distrito, Rafael Belmonte, subió el escenario y agradeció a los presentes, en especial a los participantes y a sus madres, sin las cuales no se habría organizado el espectaculo «con un aplauso, a la mejor interpretación: La de madres y padres. No hay horas y esfuerzo mejor invertidos que con los hijos», un testimonio que arrancó no un aplauso, sino una ovación de unos padres entre los que empezaba a aflorar la lágrima.

Como la de Macarena, profesora encargada de coordinar la obra, y que tras su ciclo de trabajo de dos años en Juan Sebastián Elcano, debía emprender una nueva aventura laboral. No se iría, desde luego, con las manos vacías. Un ramo cortesía del centro reconocería su labor. Y los abrazos sinceros de sus alumnos. De Bella, Bestia, Gastón, La Señora Potts, Lumière

Con la música a otra parte

Tras el teatro un pequeño descanso para tomar fuerzas y cambiar de lugar. El patio se convertía entonces en el punto de encuentro de todos los alumnos y sus familiares. Sobre un escenario cedido por el Distrito, así como el servicio de megafonía y sonido.

Celebración del Fin de Curso en el Colegio Juan Sebastián Elcano

Celebración del Fin de Curso en Elcano

También se organizó desde la institución una actividad de reciclaje con Lipasam. Quedaba pues disfrutar. Del baile, del karaoke, de un castillo hinchable, de la animación, que incluso uno de los padres se había animado a ofrecer. Con tintes carnavaleros, nada menos.

Se ponía fin así a una semana de juegos educativos y actividades lúdicas. A un curso. A una etapa para los que finalizaban 6º de primaria. Ellos, igual que quien da nombre al centro, sabrán desde dónde partieron, siempre en busca de aventuras, descubrimientos y aprendizaje.