«Ser mi propio jefe siempre ha sido mi sueño»; «desde pequeño he querido montar tu propio negocio»; «trabajar por cuenta ajena no funcionaba así que me lancé por la propia». Estas son muchas de las razones que se esconden tras cada empresario, pero en esta historia la razón de apertura es más original o, como mínimo, menos común y es que en este caso el mercado de arte y diseño de Los Bermejales convirtió la afición de Eloísa en éxito y ésta la empujó a montar su propio negocio.

Eloísa Rodríguez siempre ha tenido buena mano para la repostería, el éxito entre sus amigos y familiares la empujó a montar en el mercado de arte y diseño de Los Bermejales, «cuando vi que tenía éxito, que a la gente le gustaba y que en este barrio había muchos niños que es un público seguro, me lié la manta a la cabeza y decidí convertirme en mi propia jefa». Así es como nace un nuevo negocio en Los Bermejales, el mercado fue el escaparate y cuando éste recibió suficientes visitas no había otro paso más que el de establecerlo como sede fija.

Siendo vecina de Condequinto, «conocí la iniciativa de este barrio y como mis amigos y familiares siempre estaban diciendo maravillas de mis pasteles decidí montar una mesa en el mercado para sacarme algún dinero con lo que hacía» explica Eloísa que pronto recogió los frutos de su atrevimiento, «tuvieron mucho éxito, la gente repetía los domingos y vi que en este barrio había muchos niños, ahí fue cuando decidí que podía montar mi propio negocio y, claramente, tenía que ser aquí que es donde ya me había dado a conocer».

Desde hace menos de un mes, Eloísa ya despacha en su tienda de dulces caseros a granel situada en la avenida de Alemania quizá en honor al lugar que la ha visto nacer, lo cierto es que «ahora animo a la gente a que se lance a montar en el mercado porque es como una prueba para saber lo que funciona y lo que no, nada te asegura el éxito empresarial pero no solo no me arrepiento de haber montado en el mercado sino que estoy muy agradecida, de hecho, no descarto seguir montando».