Andrés Sánchez comenzó su afición por el mundo de la pastelería con tan sólo 12 años. Desde entonces, su afición se ha convertido en su medio de vida. Nació en Villena, una ciudad a 60 kilómetros de Alicante, pero tras recorrer prácticamente toda España, recaló hace cinco o seis años en Sevilla. Su nuevo negocio lo abrió el pasado 27 de diciembre: «no llevamos ni un mes en la calle Austria número 9». Se trata de una pastelería mediterránea moderna «pero sin salirnos de lo clásico» afirma.

Andrés considera que Los Bermejales es un barrio con mucho potencial, «gente joven comprometida con su barrio y con ganas de hacer cosas. Hace dos años empecé a rondar esta idea y no me decidí hasta el pasado 27 de diciembre y dimos el salto de abrir el negocio. Tenemos la suerte de que en quince días ya hay clientes que han venido al menos en cinco ocasiones».

Con tan sólo 12 años comenzó a trabajar en la pastelería francesa de Villena. Ha trabajado cinco años con el maestro repostero por excelencia Paco Torreblanca, en el hotel Palace de Madrid o en la escuela de pastelería de Madrid. Ha participado en el campeonato de España de jóvenes pasteleros de menos de veintidós años y en el campeonato de España de maestros pasteleros de más de veintidós años. En el campeonato de Europa, en el Campeonato del mundo de tartas, ha sido encargado del obrador de San Marcos durante cinco años y ha realizado una veintena de cursos de perfeccionamiento; «todo un máster».

A la pastelería le ha puesto el nombre de Kataki, «una muletilla que se utilizaba en Villena, es más, en 1906 una fábrica de licores también le dio ese nombre a su empresa. Está en desuso pero significa «cata aquí». Me representa y me gusta cómo suena», detalla.