Sevilla es uno de los diez destinos turísticos más calurosos del planeta pero, curiosamente, también es la creadora de la pista de hielo más grande del mundo y, también la más alta. Para los que hayan ido a Disneyland y patinado en su gran pista de hielo, le parecerá surrealista que esa capa helada sea sevillana pero así es y así lo ha hecho Xtraice.

Dicen que de los errores se aprende y este es un ejemplo de ello. Cuando Xtraice consiguió la distribución de un plástico de hielo canadiense no sabía que estaba a las puertas de una revolución en su negocio. Dicho plástico, al llegar a una ciudad como Sevilla y entrar en contacto con la madera, se convirtió en un rotundo «fracaso». Así lo cuenta Adrián Ortiz, gerente de la empresa: «Fuimos a hablar con los canadienses que llevaban haciendo este trabajo durante más de veinticinco años y nos dimos cuenta que el líder en este sector estaba dormido, nunca cambiaba el plástico así que le dijimos que si no lo hacían ellos lo haríamos nosotros». Y así fue.

Entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Sevilla, Xtraice creó un producto mejor. La empresa sevillana, que llevaba años en la fabricación de pistas de hielo, consiguió en dos años prácticamente la misma exportación que en toda su historia, duplicando la facturación a 3.500.000 euros anuales. «Nosotros aprendemos de los errores, todos los años sacamos un producto nuevo que nuestro departamento de I+D crea y estudia para que cada vez las pistas sean más parecidas al hielo, manteniendo todas las calidades».

Y ha sido en esos dos años en los que Xtraice ha conseguido un renombre internacional, y no es para menos. La pista de hielo más grande del mundo, en la localidad japonesa de Toki No Sumika, con 1.800 metros cuadrados lleva la firma de Xtraice. También lo hace la más grande de Sudamérica o la más alta del mundo, en Chicago, o la ubicada en la cancha de entrenamiento del equipo profesional de la Liga HNL de hockey hielo americana Florida Panthers. Pero entre ellas hay una que queda un poco más cerca y que para muchos será familiar, la de Disneyland París, «Disney probó primero con todas las empresas americanas antes que con nosotros» pero al final debió reconocer que, en este caso, los americanos estaban por debajo de Xtraice y sería la sevillana la que se llevaría el gato al agua.

Así que aunque parezca inverosímil, los sevillanos no solo pueden presumir de ser una de las ciudades más calurosas del mundo, sino que también de tener las mejores pistas de hielo del planeta y sino, que se lo digan a Disney.