Sonia Fernández ha nacido, se ha criado y ha formado una familia en el mismo barrio, Bellavista. A pesar de tener una extensa trayectoria profesional en importantes establecimientos, Sonia tenía una espinita, que no era otra sino la de montar su propio negocio y este también tendría sede en su barrio natal.

Abrir una tienda propia era algo que rondaba la cabeza de Sonia desde hace muchos años, «estuvimos pensando montar uno mis tres hermanas y yo, pero al final me lancé a la piscina en solitario» comenta. Fue en esa reunión con sus hermanas en la que «buscábamos un nombre adecuado para el negocio, que se vendiese solo, que fuese pegadizo» y la idea se la dio su sobrino quien interrumpiría la reunión, como acostumbran los infantes, llamando a su tita loca «que es como me llaman en mi casa». Lo que seguro que no sabía esta empresaria es que a partir de ese instante no solo quedaría bautizada su tienda, sino que ella pasaría a ser la «Tita loca» de Bellavista.

El nombre ya estaba puesto y la gran oportunidad no tardaría en venir, «una amiga tenía una tienda de zapatos aquí mismo, iba a cerrar, dejaba el local vacío y… ¡me tiré a la piscina!» cuenta Sonia. Pero a pesar de su reacción rápida y, aparentemente, poco estudiada, la joven «Tita loca» pensó mucho en su tienda «había trabajado en tiendas de todo tipo pero la crisis era algo que venía en contra así que tenía que tenerlo en cuenta, pensé que todos intentamos ahorrar en todo pero los niños tienen que vestirse y tú no te comprarás una cosa u otra pero a tu hijo le das todo lo que necesite». Un planteamiento en el que sembró las bases de un éxito que esta llegando «paso a paso».

La tienda web, la ropa de calidad y a muy buen precio «hago varios outlets y descuentos», Sonia es madre y como todas las de su raza piensa mucho en las necesidades de una familia con niños. Necesidades de los reyes de la casa que en Bellavista cobraban mucho más sentido «hay mucha gente que piensa que Bellavista es un barrio de gente mayor, pero no es así cada vez hay más niños, muchos más niños», una percepción aceptada si se tiene en cuenta el «baby boom» avalado por el Padrón Municipal.

Cargada de ideas, Sonia no para de maquinar que si «cuentacuentos, charlas para las madres primerizas y también tengo un desfile que quiero hacer para septiembre en el que participen varios negocios de la zona». Y es que lo de «Loca», es con todo el cariño del mundo. Sus ganas y la ilusión que se lee en sus ojos, no solo pretenden transformarse en éxito para su negocio sino que «hay que cambiar la mentalidad de muchos comerciantes del barrio, hay muchos que ya están muy quemados y ahora yo llego aquí con muchas ganas… pero es que lo que pretendo es que se pegue y todos pongamos ilusión, una cadena de favores».

Cadena de favores en la que, como en la película, Sonia adopta el papel de Hasley Joel Osment «ayudándonos unos a otros de manera desinteresada podemos reavivar el comercio de la zona, algo que nos hace falta a todos los vecinos». Con este espíritu y con la ayuda incondicional de San Leopoldo «que le tengo hecho un altar en el cuartillo y con el que me tiro hablando todo el día», la llegada de la «locura de Sonia» cumple su sueño de empresaria y las esperanzas de sus vecinos de ver de nuevo esas calles repletas de comerciantes y consumidores, «porque de esta tenemos que salir y lo tenemos que hacer juntos».

Internet, un mundo de posibilidades

«Sabía que el nombre de la tienda iba a traer cola y por eso se lo puse, pero es que ahora todos los que pasan por la puerta y me conocen me dicen: !adiós Tita loca!» ríe Sonia que sabe que su nombre no solo va a quedar extinto para esos vecinos «guasones» sino que ya en Zaragoza, País Vasco, Asturias y otros muchos rincones de España lo de Sonia es un dato totalmente desconocido. Y es que gracias a internet la «Tita loca» ha llegado a muchas provincias españolas.

«La mayoría de los clientes que hacen pedidos por la tienda online son del norte: en Zaragoza tengo una clienta habitual y a Asturias, País Vasco y Galicia ya he enviado varios paquetes» explica. «Las redes sociales e internet me han ayudado mucho, la difusión es perfecta por ese medio y se puede llegar a todos los rincones» haciendo referencia así a la gente que ha contactado con ella vía facebook o mediante la web.