¿Quién no ha heredado una reliquia familiar de esas que tienen una historia con apellido pero que no pega para nada con el estilo de nuestros modernos muebles? Pues existen unas manos, las de la arquitecta Mariem Rodríguez y las de la interiorista Paola Moreno que consiguen dar un toque exclusivo a la historia sin borrar los recuerdos.

Muchos son los que heredan una típica coqueta (mesa auxiliar, mecedora o mueble bar) de su bisabuela, una reliquia que ha pasado generación tras generación pero que cuando llega el momento de meterla en el piso nuevo, entre muebles de aquella firma sueca que pone en práctica todo lo aprendido con los juguetes de Playmobil, te acaba poniendo entre la espada y la pared teniendo que decidir entre la tradición y el gusto decorativo. Una situación que podría evitarse si se plantea la restauración de este elemento hasta el punto que se integre a la perfección con el resto de los enseres.

A este proceso cameleónico se dedican precisamente la arquitecta Mariem Rodríguez y la interiorista Paola Moreno. Ambas apasionadas del reciclaje coincidieron en una empresa trabajando juntas «conectamos desde el principio, teníamos las mismas inquietudes y veíamos el futuro de una forma muy similar así que dedicimos aventurarnos y dar un paso hacia el mundo del reciclaje» recuerda Mariem. Así fue como dieron forma a la habilidad que les caracterizaba. 

Para dar otro aire a los muebles aparentemente inservibles, «lo ideal es comprar lo menos posible, que los elementos sean reciclados y aun así den la mejor imagen posible, adaptándose siempre a lo que desee el cliente» explica Mariem. Lo mismo ocurre con la ropa que, con poco de maña y mucho gusto, nunca pasará de moda.

Un jersey comprado esta misma semana puede ser dentro de un mes una prenda totalmente diferente. Cada vez son más las personas que hacen suyas las prendas dándoles un toque personal y único. El patchwork, el crochet y el ganchillo están de moda y son muchos los que se están subiendo a este tren de el «hazlo tú mismo».

Pero cuando hablamos de transformar algo antiguo, hablamos de «historia», quizá el punto más importante de la restauración. El objetivo es que el producto final sea innovador pero que no deje de ser un «pedacito de historia», como lo llama Mariem, porque el reciclaje es eso volver hacer útil la historia, embellecerla sin que pierda su esencia, su origen. Así, para le gente que quiera deshacerse de muebles, complementos o ropa antigua o para los que quieran darle un aire nuevo a sus reliquias, la restauración es una alternativa que evita el «síndrome de separación», por llamarlo de alguna manera, y garantiza que nadie tendrá un mueble como el tuyo.

La crisis económica da origen a la reinvención pero sin olvidar la historia que es la causante del presente «al que debemos infundir nuestra propia esencia para hacerlo exclusivo».