Hay un rincón en nuestra ciudad donde los reyes de Oriente paran cada año a recoger los deseos de chicos y mayores. Después de tantos tiempo, Guillermo, el dueño, los conoce bien y los trata aun mejor. El paraíso de los juguetes no está en ningún centro comercial, está en Bellavista.

Para Guillermo Morales la navidad comienza en octubre y es que los reyes magos ya conocen de sobra a sus destinatarios y se permiten el lujo de reservar con tiempo «los regalos más grandes, los que no pasan de moda como las bicis o los carritos se reservan mucho antes». Aunque sus majestades a veces van con el tiempo justo y «enero es la fecha de más movimiento, hasta el día 5 estamos hasta arriba de trabajo».

Menos mal que los sevillanos se lo ponemos fácil, los juguetes clásicos son los que más se venden es el caso de Playmobil que no solo no pasa de moda sino que «la demanda crece cada vez más». Pero las modernidades hacen mella y las Monster High y Pepa Pig también son un regalo muy requerido, sobre todo por el público femenino.

En los 43 años que lleva abierta la juguetería Amparo ha podido observar los cambios en las tendencias y en el consumo. Actualmente la crisis económica ha marcado un cambio en la forma de comprar «la gente está comprando con más sensatez, prefieren llevarse un regalo grande a seis pequeños. Además se está tendiendo a hacer el amigo invisible, de modo que en vez de regalarse todos a todos solo tienen que regalar a uno». Las ventas están descendiendo no en clientes, sino en número de regalos «hay que tener en cuenta que también notamos mucho más esa caída porque en 2008 tuvimos el mejor año de todos y este descenso después de haber tenido algo tan bueno se hace más duro».

Pero Guillermo puede presumir de mantener sus dos establecimientos dando el mejor servicio a sus clientes. Contéstenle a tres preguntas ¿para qué evento? ¿edad? ¿sexo? y el juguetero más prestigioso del barrio dará en la clave en un santiamén. Además de aconsejar, con una sonrisa y la mayor de las amabilidades te envuelve el regalo, al que siempre le añade algo especial como puede ser una piruleta.

Gente de Fuente del Rey, Utrera, Los Palacios o Dos Hermanas prefiere acercarse a pedir ayuda a Guillermo que entrar en el bullicio de los centros comerciales y acabar comprando por impulso. Además el «bombardeo de precios y la falta de existencias de las grandes superficies, desespera».

Los reyes encuentran en Amparo todo lo que buscan tanto para los más pequeños como para los adultos jugones. Según Guillermo «los reyes se equivocan poco» pero visto el magnífico trato que ofrece y la experiencia que le respalda el que no se equivoca es este juguetero que conoce a  los niños mejor que los mismísimos Melchor, Gaspar y Baltasar.