Un grupo de amigos se apuntó a uno de los talleres que ofrecía el distrito, como muchos de los vecinos de Bellavista. La diferencia residía en que ellos encontraron en estas clases su verdadera pasión, su mundo.

Con el transcurso de los años, estos aficionados al baile acabaron tomándole miedo al mes de mayo, ya que era el momento de poner fin al curso. Un día de vuelta de Huelva de una exhibición decidieron acabar con el temor al verano creando ellos una asociación. Hoy «Bailes de salón y danzas del mundo El Son» cumple 13 años.

«Nuestro objetivo es conocer y rescatar todos los bailes del mundo», explica Juan Antonio Soto, presidente de la asociación. Con más de 200 socios, los alumnos de esta escuela aprenden casi diez bailes cada año. «Esto no es una escuela al uso, aquí los alumnos tocan todos los palos». Salsa, bachata, cha-cha-cha, bolero, tango… una innumerable lista de bailes que no tienen otro fin que servir de «evasión».

Juan Antonio Soto además de ser el actual presidente de El Son, fue uno de los fundadores de la asociación, uno de aquellos vecinos de Bellavista que hace 15 años se apuntaron a un taller del distrito Bellavista-La Palmera. En este tiempo ha aprendido a amar el baile y considerarlo «una medicina natural contra el estrés».

Además de bailar, en El Son estudian las culturas de otros países a través de la danza y hacen lo posible por recuperar aquellos bailes del mundo que una vez fueron las estrellas de la fiesta y que hoy caen en el olvido. Está claro que a este centenar de amigos no les hace falta viajar y ver mundo, sus cuerpos son el transporte y lo que expresan con ellos, su destino.