Un diseñador gráfico y unos 200 niños de infantil y primaria se han propuesto pintar los muros del colegio «Juan Sebastián Elcano». Un enorme graffiti hecho entre la experiencia de uno y la inocencia de los otros, luchará contra las pintadas de las que era objeto este centro y que ahora serán cubiertas por una pintura mayor, con mucho mensaje. Una auténtica lección de civismo que parte de las manos de niños de 3 años.

Desde hace un tiempo, la fachada del colegio de educación infantil y primaria Juan Sebastián Elcano es objeto de pintadas con mensajes «obscenos y poco adecuados para ser un centro educativo». Esta situación lejos de frustrar al personal del centro y a los padres de los alumnos, motivó la creatividad y así surgió la solución: «un graffiti educativo que evite que pinten sobre él». Es bien sabido que pintar sobre una pintura callejera está muy mal visto por los que se dedican a ésto, si además le añadimos que los artistas van a tener entre 3 y 12 años «esperamos que ésta sea la solución que, además, aporta una experiencia lúdico-educativa para nuestros niños» explica Rosa Romero, directora el Ceip Juan Sebastián Elcano.

Ampa, claustro y, por supuesto, el diseñador gráfico han apostado por esta actividad que ya está cogiendo color y forma. Precisamente son los miembros del Ampa los que tuvieron esta iniciativa, laureada posteriormente por el personal del centro y el propio Distrito Bellavista-La Palmera que, a través de Lipasam, ha proporcionado toda la pintura necesaria para este graffiti-mural.

Tanto la fachada frontal como la posterior serán pintadas con los mismos motivos, «la primera parte son las manitas de los más pequeños, los niños de tres años con pintura de manos dejan su huella. Después montañas y árboles, motivos sevillanos, la giralda, el puente de Triana y, por supuesto, el Juan Sebastián Elcano. A mayor dificultad mayor edad de los alumnos, pero todos formarán parte de la pintura de su cole» comenta la directora que, «esperamos que al ser pintadas por los propios niños, con la ilusión que les hace pintar su cole, la gente respete y no pinte encima».

Así desde el viernes están comenzando a salir pequeños grupos de alumnos para ir dando color a la pintura que decorará su colegio y que estará terminada cuando todos y cada uno de los niños que allí aprenden y juegan cada día hayan aportado su granito de arena. «Esto es muy bueno para ellos, les hace ilusión pero además potencia mucho sus habilidades, su destreza y su autonomía» comenta Manuel Sánchez, educador del centro.

Bueno para los alumnos, bueno para el colegio y bueno para un barrio que al pasear por la calle Lyon va a poder deleitarse con un recorrido artístico por la historia sevillana contada a través de la pintura de un niño. Sin duda, con estas características, este graffiti va a ganar a cualquier pintura.