Con un mayor aprovechamiento del ciclo hidrológico, el barrio de Los Bermejales podría ser mucho más rentable. Así lo afirma la arquitecta y Máster de Gestión Integral de la Edificación (rama Medio Ambiente), Marta Reyes Vilariño, autora de un estudio galardonado recientemente con el Premio Ciudad de Sevilla al Desarrollo Sostenible 2014.

El planteamiento surge como resultado del proyecto de fin de Máster y como un avance de la tesis doctoral que pretende presentar en 2016. «Ahora me ha salido trabajo, y no hay que dejar escapar la oportunidad», afirma Marta Reyes, de 27 años, que ya fue premiada previamente en el Concurso Nacional de Innovación en la Edificación el pasado 2013. También con el agua como elemento clave en la construcción.

Barbateña de origen, la joven ha cursado íntegramente en Sevilla sus estudios superiores y ha residido en El Porvenir y en Los Remedios. ¿Por qué entonces focalizarse en Los Bermejales?

La respuesta es simple: «Estamos ante uno de los potenciales ‘Ecobarrios’ de España, que son bastante escasos, y el primero de Sevilla».

‘Ecobarrio’

Los requisitos versan sobre el ahorro energético, la optimización de las instalaciones de abastecimiento y una mínima huella ecológica.

Marta Reyes muestra su Premio Ciudad de Sevilla

Marta Reyes muestra su Premio Ciudad de Sevilla

Para ello, Marta propone ciertos cambios en los sistemas de saneamiento (unitario, separativo y el sostenible, o doble separativo) y en el reciclaje de las aguas grises, o lo que es lo mismo, «las aguas residuales que no llevan restos biológicos, por ejemplo, la que se recoge tras una ducha».

Pero el punto fuerte del proyecto se sitúa en el aprovechamiento de las aguas pluviales a través de sistemas urbanos de drenaje sostenible.

«Hay muchos usos en el barrio que podrían realizarse con agua no potable, con la calidad que se puede obtener con nuestro sistema de aguas pluviales».

El Parque Periurbano y Guadaira, el Centro Deportivo de la Universidad o la futura Escuela de Golf se contarían entre sus posibles aplicaciones.

La Agencia Local de la Energía también se interesó por el estudio antes de resultar vencedor, y tras la «victoria», ha suscrito un convenio de investigación con la Universidad de Sevilla, que también le ha cedido espacios físicos para el desarrollo del proyecto. Emasesa también ha mostrado gran interés en su propuesta.

Marta Reyes, que quiere especializarse en la cuestión de las aguas pluviales, lo tiene claro: «ojalá llegue a materializarse la idea. No implica grandes costes ni obras aparatosas, puede ser progresivo y en cambio va dejando un beneficio ecológico. Y económico».