Joaquín trabajaba de archivero y se quedó en paro, una situación que duraba más de lo deseado así que decidió coger el toro por los cuernos y crear su propio puesto de trabajo abriendo un negocio. El Oso y su libro llegó a Los Bermejales en agosto y lo hizo para quedarse.

El desempleo hizo a Joaquín de los Santos barajar todas las posibilidades. Abrir un negocio era la que más le atraía y si se arriesgaba quería que fuese con algo que le gustase. Dicho y hecho, en agosto abrió El oso y su libro en el Paseo de Europa y aunque algunos crean que no es el mejor momento para abrir un negocio, Joaquín no se arrepiente y «por ahora no tengo visión ni necesidad de cerrar y eso ya es mucho».

Oso «porque así me llamaban en el colegio, era muy grande» y libro «porque es lo que me gusta, además tengo dos niños y conoczco la literatura infantil». Buscaba algo que «me gustase, así que decidí abrir una librería infantil». Pero en El oso y su libro no son los pequeños de la casa su única clientela «tenemos un rincón para libros de adultos, de este modo los padres que vienen con sus hijos también se acaban llevando algo».

Aunque muchos crean lo contrario la palabra de un librero en cuanto a lectura está por encima de muchas otras y si Joaquín dice que «los niños leen mucho más que antes» hay que creerlo. «Hay más conciencia de lo importante que es la lectura para los niños, muchos padres que no son lectores traen a los niños para que ellos sí lean, pero siempre hay que tener claro que a un niño no se le puede obligar a leer y si lee tiene que ser algo que les guste, que les motive y les divierta. Yo empecé leyendo Astérix y ahora tengo una librería».

La originalidad de esta librería se puede percibir desde su fachada hasta el último rincón. Abierta, clara, repleta de colorido y sobre todo libros, muchos libros. «Las librerías son un negocio muy personal cada dueño le da su enfoque» y el de Joaquín parece haber gustado a niños y mayores. Cada dos sábados organiza un cuentacuentos para que se acerquen las familias que lo deseen y los niños pasen una mañana de diversión entre historias de todo tipo. Talleres de lectura y otros proyectos circulan por la mente de Joaquín y pronto se materializarán en su librería.

A pesar de la situación económica y con la tendencia del libro electrónico Joaquín no se queja y está «muy contento» con su librería. «Tengo muy claro que por mucho tiempo el libro electrónico y el papel convivirán, sin ser sustituto el uno del otro. No creo que la aparición del libro electrónico sea algo malo sino todo lo contrario, ambos formatos van enfocados a necesidades diferentes y pueden convivir perfectamente, un mismo usuario puede tener libros digitales y querer comprar algunos en papel» explica Joaquín.

Con excasos seis meses de vida El oso y su libro ya marca tendencia en el barrio, su diseño, su cercanía y su trato personalizado la hacen ideal tanto para mayores como para pequeños.