La situación económica que se vive en nuestro país hace mella en todos los ciudadanos, pero con más fuerza en aquellos que antes de esta crisis ya lo estaban pasando mal. Familias enteras en las que los más pequeños de la casa sin entender realmente lo que ocurre, pagan sus consecuencias. Por ello, ONGs tan importantes como Save the children tienen un valor tan importante.

Casi todas las tardes al centro cívico de Bellavista acuden veinte niños de entre 6 y 12 años. Con sus pequeñas mochilas suben las escaleras hasta su aula, allí con su maestra repasarán las materias enseñadas en el colegio. Unas clases extracurriculares que pretenden promover la integración y la convivencia y contribuir a compensar las desigualdades educativas.

Así lo determina el programa Caixa Proinfancia que actúa sobre el barrio de Bellavista gracias a la ONG líder en intervención con la infancia Save the children. Un programa que debido a la situación económica actual «ha tenido que dar un giro hacia intervención integral» cuenta Ángela Romero, técnica del programa Caixa Proinfancia. Trabajo de acción social, refuerzo educativo, grupo de ocio y tiempo libre, apoyo psicológico y promoción de la salud son las áreas que abarca actualmente este programa con el fin de cubrir todas las necesidades de esos niños cuyas familias no están pasando su mejor momento.

En concreto, los pequeños que acuden al centro cívico de Bellavista casi todas las tardes, forman parte del área de educación del programa de la Caixa. «Se trata de un aula abierta en el que, además de apoyo escolar, se ofrece ayuda en logopedia y apoyo psicológico» explica Ángela Romero. Save the children aterrizó con este programa en Bellavista hace poco más de un año y cada vez la demanda es mayor, una difícil situación ya que «nosotros también tenemos un presupuesto limitado y nos da para ayudar a una cantidad fija de familias».

Solo hace falta quedarse un rato dentro del aula del centro cívico para sentir la importancia de este programa. La sonrisa de estos niños mientras hacen la tarea, las continuas preguntas a la educadora, cómo se relacionan entre sí y cómo, en definitiva, son felices haciendo lo que hace cualquier niño de su edad. Es así como se valora la labor de ONGs como Save the Children que en sus 23 años de actuación en nuestro país a trabajado por los más inocentes, por los que serán el futuro pero de los que no hay que olvidar su presente. Una lucha que se basa en que «ser menor de edad no signifique ser menor en derechos, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras».

Caixa Proinfancia y Save the Children

El programa de Caixa Proinfancia de Save The Children pretende «mejorar la cohesión social igualdad de oportunidades». Los Bermejales, Torreblanca, Palmete, Nervión, San Pablo y Casco Antiguo también son zonas de actuación de este proyecto.

Unidades familiares con menores de entre 0 a 16 años, deben pertenecer a un plan de intervención y tienen que contraer unos compromisos con Save The Children que, si se van cumpliendo, permiten la continuidad de esta ayuda. Así tienen que ser los receptores de este programa que al ser muy completo y destinado a personas que verdaderamente lo necesiten, debe cerciorarse que las familias atendidas cumplan firmemente los requisitos.

Sin duda, «es el peor momento que hemos vivido en mucho tiempo» porque aunque «afortunadamente hay familias que tras un tiempo ofreciéndoles ayuda consiguen dejar de tener la necesidad de ser atendidos» éste caso es el menos común entre los destinatarios de este programa.