Los hoteles boutique están escalando posiciones y situándose entre las primeras opciones para los turistas. Lo que todos hemos llamado «hoteles con encanto» ofrece a los visitantes una forma diferente de conocer una ciudad. Visitando cada rincón, monumento o sitio de interés de Sevilla pero si el bullicio que caracteriza a las calles del casco antiguo, esta es la carta de presentación del hotel Holos, referente español en esta categoría hotelera por dar el mejor servicio «cercano, personalizado y de calidad» desde la sevillana barriada de Heliópolis.

«Está fuera del centro, tiene una inversión en arquitectura importante y el lujo no es ostentoso, el lujo se basa en el trato exquisito». Así define Carmen Ortega, propietaria de Holos, el concepto de hotel boutique que tan bien conoce ya que fue este proyecto el que la retiró de la multinacional donde trabajaba y la trajo a Sevilla para dar hogar a los turistas que visitan la capital andaluza.

A simple vista, una casa más de las que caracterizan al barrio de Heliópolis. Pero si se pasea más alerta por la calle Uruguay se darán cuenta de que hay una vivienda que es diferente a todas las demás. Si la encuentran, entren porque conocerán una nueva forma de turismo única en la capital.

Con 7 habitaciones, cada una diferente a la anterior, este pequeño hotel con solo 6 años de vida ha conseguido una de las mejores valoraciones de calidad que tripadvisor ha concedido a Sevilla. «Estamos lejos del centro pero eso no es un handycap, es una oportunidad. El tipo de huéspedes que buscamos es el que quiere descansar, estar alejado del centro histórico, pasear y conocer otros rincones de la ciudad» explica Carmen.

Un concepto que ha dado cobijo a perfiles de los más pintorescos, de los que Carmen siempre aprende algo para ofrecerles un servicio a su medida. «Tengo una chica de Israel que viene todos los años por estas fechas a pasar más de una semana, también se hospedaron aquí los arquitectos de Palmas Altas durante el tiempo que duró la construcción e incluso he tenido una familia judía kosher a la que les dejé la cocina a su disposición para que se cocinasen ellos mismos la comida».

A su medida, cuidando cada mínimo detalle Carmen recibe a sus clientes «con un plano de la ciudad y unos folletos de interés general. Cuando sé lo que buscan ya les propongo planes a su medida para que estén lo más cómodos posible y aprovechen su viaje al máximo». De este modo, estar a unos kilómetros del casco antiguo no es una desventaja si el turista conoce las características del hotel con antelación a su reserva, «tenemos unas bicicletas con las que los turistas dan un paseo hasta el centro por la avenida de La Palmera que es un gustazo, unas vistas preciosas».

Otro punto a tener en cuenta de hotel es que todos son una pequeña familia «el bonobus, por ejemplo, sirve para todos mis clientes porque cuando uno se va lo deja aquí para que otro lo aproveche y así siempre». Y no solo los huéspedes, Carmen y sus trabajadores tienen una complicidad entre ellos que permite ese salto de calidad con respecto a los demás hoteles. Como una familia que se reparte las labores del hogar «todos hacemos de todo». Eso sí «soy muy exigente a nivel de calidad, las cosas o se hacen bien o no se hacen».

La arquitectura de Holos

En 2005 Carmen Ortega iba a dejar su vida en Madrid y su trabajo en una importante multinacional para montar un hotel encantador en una barriada alejada del centro histórico de Sevilla. El cambio era grande y había que hacerlo bien, midiendo cada detalle. Y, al igual que con todo lo demás, con la arquitectura «apostamos a caballo ganador».

El proyecto fue diseñado por Morales Giles y Mariscal, conocidos arquitectos de la tierra padres de la Olavide, del instituto Cartuja Corporación o del parque de San Jerónimo, entre otros muchos proyectos a nivel nacional.

Dar la vuelta a una vivienda típica de Heliópolis es algo arriesgado y que requiere gusto y cautela. Todas las casas son iguales y una estructura de aluminio podía romper con la uniformidad del barrio, pero nada de ello ocurrió.

Una cúpula de aluminio quebrado da la bienvenida a los clientes. Esta estructura da cobijo a la terraza del hotel y entrada al edificio. Innovadora, moderno, contemporánea pero acorde con la imagen original de la vivienda. Por dentro lo minimalista toma un carácter acogedor. Según se suben las escaleras el aluminio pasa a madera «para dar un aspecto más confortable, que no sea tan frío». Esa mezcla moderna y hogareña marcan la diferencia en este hotel boutique.

Hotel boutique

Este nuevo concepto se está abriendo un importante hueco en el país. Diferente a los hoteles y otros alojamientos clásicos, estos emprendedores del sector terciario necesitan apoyo para seguir creciendo y ¿qué mejor ayuda que la que ellos mismos pueden ofrecerse?

Sevilla con su hotel Holos al frente, es una de las ciudades que se une a esta gran iniciativa movida por la pasión viajera y el gusto por el servicio de calidad.