La Asociación de Mujeres de Bellavista repite este año con su taller de peluquería. En él las personas interesadas aprenderán a cortar, teñir y peinar practicando con clientes de verdad. El taller se abre al público todos los miércoles para que vecinos que quieran cuidar su cabellera puedan hacerlo a coste cero a cambio de dar una oportunida a futuras promesas.

A pesar de todo, el éxito conseguido entre los vecinos no es el que ha tenido entre los que quieren aprender el oficio, «el año pasado si tuvimos varios alumnos y fue muy bien, pero este a pesar de que cuesta solo 12 euros al mes no se ha apuntado nadie» cuenta Paqui Garrido una de las profesoras del taller.

Pero la falta de alumnos no ha sido excusa suficiente para que la gente del barrio que no tiene posibilidades económicas no pueda pelarse de manera gratuita. Así que todos los miércoles en el centro cívico de Bellavista, el taller de peluquería abre sus puertas a todo aquel que quiera ser atendido por estas peluqueras.

El único cambio con respecto al año pasado es una pequeña hucha tradicional, con forma de cerdito, donde los clientes echan lo que pueden, «algunos están parados sabemos que no tienen ingresos y no echan nada, otros tienen una pensión y quieren echar algo, da igual una cosa u otra aquí les atendemos igual». Con estas pequeñas aportaciones, Paqui y sus compañeras compran los materiales necesarios como son el champú, los rulos o la laca.

María Guerrero tiene 76 años, está jubilada y debido a su corta pensión no puede permitirse el gasto que su pelo requiere. Al surgir este servicio, María acude todos los miércoles a peinarse, teñirse o cortarse el pelo «siempre vengo, son una gente magnífica y como tengo una pensión muy baja pues esto me ayuda mucho». Como ella, hombres, mujeres y niños del barrio o de cualquier parte de la ciudad, acuden cada miércoles creando en la puerta «una cola enorme».