El físico alemán Werner Heisenberg llegó en 1925 a la conclusión de que la sola presencia del observador interfiere en el objeto de estudio. Su enunciado se conoce como el principio de incertidumbre o relación de indeterminación de Heisenberg. Años más tarde, sin conexión alguna con el ámbito de la Física, un joven jerezano se ha hecho la misma pregunta: ¿Cómo filmar Sevilla sin condicionar la vida de la ciudad? Cámara en mano, Julian Azcutia se ha propuesto desmontar la tesis de Heisenberg. El resultado es «Anda(Luces)», una videocreación que encandila.

Lo que hace apenas días fue un proyecto para acceder a una beca de estudios se ha convertido en una videocreación que apunta a festivales. «No es un documental, tampoco un cortometraje… No tiene un formato concreto», explica el jerezano Julián Azcutia, autor de «Anda(Luces)», estudiante del último curso de Comunicación Audiovisual y fotógrafo de formación y vocación.

«El vídeo es una propuesta para conseguir una beca en Dirección de Fotografía de la escuela EFTI de Madrid, que pedía como requisito retratar lo cotidiano a través de la luz en unos dos minutos», relata. «Desde que se abrió la convocatoria empecé a pensar cómo desarrollar la idea y, sin más, salí a la calle a tomar imágenes», explica. «A ver qué me encontraba», apostilla.

Anda-Luces

El resultado es un recorrido por la ciudad desde el alba y hasta que cae la noche. Una idea que generó no pocas dudas en el autor. «Quizás fuese demasiado obvia, algo manida», confiesa Azcutia, que se dejó asesorar por la otra parte del proyecto, la escritora Rosario Pérez Cabaña, que pone voz y verso a la videocreación.

A partir de ahí, más de seis horas de grabación que han quedado sintetizadas en apenas dos minutos en los que se revela sutilmente la Sevilla más natural. Sin juegos de artificio, con planos impregnados de poesía que escudriñan la belleza de lo cotidiano. La cara B de los vídeos promocionales. Lo que pocos muestran pero todos conocen. A fin de cuentas, la ciudad.

Anda-Luces

«Pensé en localizaciones y las dividí en dos grupos: la vida cotidiana y las de la Sevilla folklórica», detalla Azcutia. Y todos bañados por una luz «cálida y suave». «Si la ciudad se distingue por algo es por su luz, que moldea hasta la forma de ser y de relacionarnos», puntualiza el autor, que está llevando a cabo una tesina sobre el cineasta Wes Anderson.

Con muchas más luces que sombras, la propuesta de Azcutia destaca por revelar no solo la ciudad como un escenario inerte. En «Anda(Luces)» hay vida. Miradas. Historias. Y para filmarlas, el autor se ha mimetizado con el entorno. Desapercibido, armado solo con una cámara, conseguía la complicidad de quienes lo ignoraban. «La gente no desconfía de una cámara de fotos», confiesa. Y así, el autor se ha emborrachado de realidad. De gentes que pasan, que hablan sin decir nada, que miran, que caminan, que viven.