De poetas a seres mitológicos. En la Alameda de Hércules cabe de todo. Incluso un palacete de estilo francés llamado «Recreo de la Alameda» aunque nadie en Sevilla la conozca con ese nombre. Su nombre popular es la «Casa de las Sirenas», por las esculturas que se adornan las jambas de la portada principal.

Construido en el siglo XIX por orden del marqués de Esquivel, Lázaro Fernández de Angulo, la casa ha tenido numerosos propietarios. E incluso ha llegado a estar abandonada en los años ochenta.

Constituye una casa exenta de estilo francés, con un espacioso jardín y verja de hierro, posee dos plantas más una tercera de buhardilla con mansardas con tejas de pizarra planas. Las obras, dirigidas por el arquitecto Joaquín Fernández Ayarragaray, se iniciaron en el año 1861 y finalizaron en 1864, fecha en la que pasaría a convertirse en la morada del citado marqués. A los seis años abandonó la casa.

De mano en mano, la Casa de las Sirenas fue rescatada de la ruina en el año 1992, cuando Sevilla celebraba la Exposición Universal. A partir de ahí, y bajo la propiedad del Ayuntamiento, el antiguo «Recreo de la Alameda» recobró su esplendor de su origen. En la actualidad, este edificio de estilo francés hace las veces de centro cívico en el Casco Antiguo. Exposiciones, actuaciones musicales, teatro, conferencias y hasta las Juntas Municipales del Distrito, esta inmueble es una referencia de la cultura y el ocio en la ciudad.