Bécquer tapea en San Lorenzo. Los bares del barrio del más ilustre de los poetas sevillanos le rinden homenaje en sus fogones. Una tapa, algo breve pero intenso, como una poesía. La iniciativa, que se desarrolla del 4 al 13 de octubre, se repite por segundo año tras el éxito de la primera edición en siete restaurantes.

¿Se puede comer un puro? Sí. El restaurante Eslava propone para la ocasión la tapa que tan buenos resultados dio en la primer entrega de estas «Jornadas gastronómicas en el barrio de los Bécquer». Con Un cigarro para Bécquer, el equipo se Sixto Tovar destaca en su propuesta la afición del escritor por los habanos. El éxito de la receta fue tal que se ha mantenido en tapa durante todo el año, junto a clásicos como el huevo sobre bizcocho de boletus y vino caramelizado, el solomillo al eneldo o las costillas a la miel, clásicos del establecimiento.

Un cigarro para BécquerLa tapa consiste en un plato basado en choco cocinado con algas y tinta de calamar, enrollado en una pasta brick. Lo sorprendente de la propuesta, además del intenso sabor a mar, es su cuidada presentación, que simula un habano, algo que sorprende a los que tienen la oportunidad de probarla. No falta ningún detalle. Una tapa «provocadora que nadie se espera y que hace un guiño simpático», explicaba Sixto. «A los clientes les impacta mucho, ya que no se esperan el sabor, tan distante del tabaco».

La nomina de tapas invitan a los amantes de la buena comida a dedicar un par de días a perderse entre las intrincadas calles de San Lorenzo. Otra parada recomendable es la del restaurante Al Zait, que pone en carta un ajoblanco con gratinado de tinto al que han llamado Huesped de la niebla. Para quienes no lo conozcan, es uno de los establecimientos imprescindibles de la ciudad. La clave, la conjunción de innovación y tradición con un trato exquisito en el que no faltan los detalles. Nota. No dejen de probar su menú degustación (mejor en un almuerzo).

Las croquetas de la Casa Ricardo son auténticas embajadoras de este establecimiento, que también se suma a estas jornadas becquerianas optando por un clásico del repertorio del escritor, Rimas y leyendas. La tapa que toma nombre de esta afamada obra se compone de un hojaldre relleno de bechamel de marisco con sopa de letras.

Las alusiones a la obra del escritor son varias. En La Dalia se encuentra otro clásico, Poesía eres tú, unos saquitos de pintada y champiñones con chutney de uva y salsa de queso gouda. Contundente es la tapa de Alcoy 10, una cucharilla y montadito de morcilla con queso de cabra y guacamole al que han llamado Capricho de Béquer. Digna de ver es el gazpachuelo con churros de gambas que ha preparado Dmercao, que apela al desayuno de Bécquer. La nota dulce la pone la incorporación de este año, Barajas 20 que se lanza al ruedo del postre para lidiar con una mezcla de café arábiga con caramelo y leche merengada. La tapa se llama Sueño de Bécquer.

«Las primeras jornadas hicieron disfrutar a muchos sevillanos y es por ello que este año hemos querido ampliar el número de días y, además, incluirlas en el V Festival de Perfopoesía», explica Pilar Alcalá, de la Asociación «Con los Bécquer por Sevilla». «El más ilustre vecino del barrio no se olvidó de incluir en su amplia obra un buen número de referencias gastronómicas», justifica la portavoz.

En San Lorenzo se come la poesía. Una tapa, un bocado breve, como las rimas de Bécquer.