«Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero; mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero». El recuerdo a estas palabras dan la bienvenida al que se asoma a una de las casas palacio más significativas de la ciudad. La residencia sevillana de la Casa de Alba también fue el hogar y el lugar de nacimiento de Antonio Machado, que dedicó el verso con el que arranca estas líneas a este rincón del centro de Sevilla, la Casa de las Dueñas.

La historia de este singular espacio se remonta al siglo XV. Fundado por la familia Pineda, la casa cayó en las manos de Catalina de Ribera, hija de Per Afán de Ribera, dadas las necesidades económicas de sus anteriores propietarios, que debieron hacer frente al pago de un rescate por Juan de Pineda. Los Alba toman las riendas de este palacio sevillano cuando Fernando Álvarez de Toledo y Mendoza, el IV duque de Alba, contrae matrimonio con Antonia Enríquez de Ribera, IV marquesa de Villanueva del Río.

Por la Casa de las Dueñas han pasado lo más florido de la aristocracia europea, también personalidades de todo el mundo. De Rainiero II de Mónaco y su esposa Grace Kelly, la viuda Jackie Kennedy al músico Cole Porter o la familia de Marconi, inventor del telégrafo sin hilos. En esta casa nació el marqués de Griñón, Carlos Falcó.

Todos pasearon por este majestuoso espacio aúna el gótico mudéjar con el estilo renacentista. Espacios ajardinados, un gran patio andaluz rodeada de columnas de mármol blanco y una capilla de estilo plateresca donde el 5 de octubre de 2011 se ofició el matrimonio de Cayetana, la duquesa de Alba, con Alfonso Díez.

Una virgen de Neri di Bicci preside esta capilla. Justamente el arte es uno de sus principales atractivos del Palacio de las Dueñas, que atesora una importante colección artística que contiene, fundamentalmente pintura española de los siglos XIX y XX, si bien alberga algunas piezas anteriores, de Bassano, Los cacharreros; Francesco Furini, La creación de Eva. Mariano Benlliure, Federico de Madrazo, Sorolla, Zuloaga, Gonzalo Bilbao, Romero de Torres, Carmen Laffón… Y así hasta 1.425 piezas entre obras, muebles y objetos antiguos según tiene inventariado la Junta de Andalucía.

Continente y contenido está catalogado como Bien Interés Cultural (BIC) desde el año 1931 y según la legislación autonómica, la familia tiene prohibida su venta y tiene la obligación de mantener estos bienes en Dueñas. Nombre, por cierto, que esta casa palacio toma del extinto monasterio de Santa María de las Dueñas, ocupado por una compañía de 1248 encargada de atender a la corona de Castilla.

Íntimamente ligado a la nobleza desde su concepción, esta casa palacio es historia de la ciudad. Una trama protagonizada en sus últimos compases por Cayetana Fitz-James Stuart. La última inquilina de Dueñas.