La Catedral de Sevilla esconde en sus fachadas el Belén más antiguo de la ciudad. Está ahí mismo, sin que muchos transeúntes reparen en él; coronando, y renombrando incluso, las puerta de San Miguel y la de Palos, conocidas como las del Nacimiento y la Adoración de los Magos. Dos puertas, dos misterios de un Belén; la entrada y salida de la Navidad, también -casualmente- las de Santa María de la Sede en la Semana Santa sevillana.

El Cabildo de la Catedral de Sevilla acuerda a principios del siglo XV la construcción del mayor templo gótico de la cristiandad. A él se accede por una de sus diez puertas, decoradas con diferentes motivos. Del bautismo a la entrada de Cristo en Jerusalén (situado en la puerta de Campanillas) o la expulsión de los mercaderes que aparece en la puerta del Perdón. En Navidad, hay dos que llaman la atención de los visitantes. La de Palos, también llamada la de la Adoración de los Magos, por el relieve que se encuentra en su tímpano, y la de San Miguel, que representa el nacimiento de Cristo.

El choque entre el Cabildo y el Rey hicieron que la construcción de la Catedral de Sevilla fuese atípica. Aun con una concepción gótica, no responde a los patrones de estilo de la época. Una de las curiosidades más relevantes de este conflicto es que el templo sevillano empezó a construirse de los pies a la cabeza, dejando para el final la Capilla Real. Este hecho, provocó que la puerta del Nacimiento, o de San Miguel, fuese junto con la del Bautismo, ambas situados en la fachada occidental-la que da a la avenida de la Constitución-, una de las primeras en labrarse.

Portada del Nacimiento o de San Miguel.

Portada del Nacimiento o de San Miguel. | P. Barahona

«El diseño del esquema general de las portadas del Bautismo y del Nacimiento corresponde a una evolución del proyecto que hizo Carlín -Charles Galter, uno de los primeros maestros de las obras- para la Catedral de Barcelona en 1408, pero en la ejecución de las sevillanas hay incluso diferencias entre ambas», explica la responsable de Bienes Muebles del Cabildo de la Catedral, Teresa Laguna, en una publicación realizada para el Ministerio de Cultura.

Sin poder documentar con exactitud la autoría de la portada del Nacimiento, se habla de Lope Marín o Pedro Millán, aunque la mayoría de los estudiosos señalan a Lorenzo Mercadante de Bretaña como el autor de la escultura. «En la portada del Nacimiento se desarrolló el comienzo del Nuevo Testamento, escrito por los cuatro evangelistas, y la difusión del mensaje cristiano junto con los orígenes de la Iglesia hispánica, representada por el obispo San Laureano y el mártir San Hermenegildo», detalla Laguna. «Aquí también la posición de las esculturas en las jambas remarca la vinculación de los evangelistas San Juan y San Lucas con la Virgen y deja en lugar más alejado a los santos hispánicos», añade.

Portada de la Adoración de los Magos o de Palos

Portada de la Adoración de los Magos o de Palos. | P. Barahona

Ya en la fachada oriental de la Catedral de Sevilla, la portada de la Adoración de los Magos, conocida como la puerta de Palos, que debe este apodo debido a las verjas de madera que la separan del adyacente Corral de los Olmos, donde antiguamente estuvieron situadas algunas dependencias del Cabildo Catedralicio. El relieve de su tímpano, obra de Miguel Florentín, destaca su estilo renacentista en una portada de traza gótica. Esta escena bíblica terminó de labrarse en torno al año 1520.