El pasado sábado, 26 de julio, se cumplieron 139 años del nacimiento del poeta más joven de la Generación del 98, y uno de los literatos más importantes que ha legado Sevilla, ciudad que le vio nacer y fue testigo de numerosos episodios de su vida y objeto de sus obras: Antonio Machado. Hoy, 28 de julio, es el aniversario de su bautismo, precisamente, en la iglesia de San Juan Bautista.

Éste es un repaso por la figura del autor, su infancia, familia y producción, a través de diez lugares sevillanos de marcada esencia machadiana.

 

1 Palacio de Dueñas

Antonio Machado nació en el Palacio de Dueñas, un 26 de julio de 1875, en el seno de una familia de clase media. La posibilidad de vivir en un palacio le viene por la costumbre extendida a mediados del siglo XIX de alquilar dependencias o zonas del recinto a familias ajenas a la aristocracia. Así, durante una época en que la Casa de Alba no habitaba el palacio, aun siendo su propietaria, el administrador del Duque arrendó una vivienda a Antonio Machado y Núñez, catedrático, y Antonio Machado y Álvarez, «Demófilo», abuelo y padre del poeta.

“Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,

y un huerto claro donde madura el limonero;

mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;

mi historia, algunos casos que recordar no quiero.”

 

El Palacio de Dueñas fue la primera residencia de Antonio Machado, cuyos árboles frutales y el agua de sus fuentes recuerda en su obra

El Palacio de Dueñas fue la primera residencia de Antonio Machado / José Galiana

En este fragmento del poema «Retrato», de la obra «Campos de Castilla», el literato recuerda su infancia sevillana en el colorido patio de Dueñas. Algo similar ocurre en «Esta luz de Sevilla», donde además habla de la figura de su padre:

 «Esta luz de Sevilla… Es el palacio

donde nací, con su rumor de fuente.

Mi padre, en su despacho. La alta frente,

la breve mosca, y el bigote lacio.»

 

2 San Juan de la Palma

En el cercano templo de San Juan de la Palma fue bautizado Antonio Machado, como se puede comprobar en la partida de Bautismo que aún se conserva. De ella extraemos que fue Antonio Ramón Reina, párroco por aquel entonces de la iglesia de San Juan Bautista y la de San Pedro, y que Machado nació a las cuatro y media de la mañana, en la casa número 3 de la calle Dueñas.

Partida de Bautismo de Antonio Machado

Partida de Bautismo de Antonio Machado

 

El sacramento tuvo lugar dos días después de su nacimiento, siendo madrina su abuela paterna Cipriana Álvarez y testigos dos vecinos de la céntrica calle. El templo seguiría muy unido a la familia, pues fue allí donde contrajo matrimonio su hermano Manuel con Eulalia Cáceres Sierra.

 

3 Menjíbar

La calle de Menjíbar, antigua plaza de las Monjas, acogió un parvulario donde estudiaron Manuel y Antonio Machado

La calle de Menjíbar acogió un parvulario donde estudiaron Manuel y Antonio Machado

Como se recoge en «La Sevilla de los Machado», los dos hermanos «han dejado constancia de su paso por el parvulario de un tal Señor Sánchez».

«Los investigadores apuntan que se trataba de un colegio dirigido por Antonio Sánchez Morales que ocupaba el ex Convento de la Concepción».

Hablamos del solar que hoy es la calle Menjíbar, antigua plaza de las Monjas, donde se inserta una amplia zona residencial que hace difícil imaginar allí la institución de enseñanza a la que el poeta dedicó estos versos:

 

«Con timbre sonoro y hueco

truena el maestro, un anciano

mal vestido, enjuto y seco

que lleva un libro en la mano»

4 Mateo Alemán

Tras su estancia en el palacio, concluida en 1879, la familia Machado-Ruiz se instala en el número 1 de la calle Mateo Alemán, rotulada en aquel momento como calle Navas. De ese tramo de su infancia, Antonio Machado recuerda un episodio que le marcó profundamente y que tuvo lugar muy cerca, en la plaza de la Magdalena. Era entonces Pascua, y en la época se estilaba dar «palos dulces», cañas de azúcar, a los niños.

La plaza de la Magdalena, donde Machado vivió un episodio junto a «su madre» que le marcó desde la infancia

La plaza de la Magdalena, donde Machado vivió un episodio junto a «su madre» que le marcó desde la infancia / Fran Piñero

Antonio, orgulloso de su manjar, lo compara visualmente con el de otro niño que por allí pasaba y, seguro de que el suyo era más grande, le pregunta a su madre buscando confirmación: «La mía es mayor, ¿verdad?». «No hijo -me contestó mi madre- ¿Dónde tienes los ojos?». «He aquí lo que llevo preguntándome toda mi vida». En su obra «Los complementarios», vuelve a narrarlo situando a su abuela en el lugar de su madre.

 

5 Museo de Bellas Artes

Retrato de un jovencísimo Antonio Machado a manos de su abuela Cipriana

Retrato de un jovencísimo Antonio Machado a manos de su abuela Cipriana

La abuela paterna, Cipriana Álvarez Durán, fue una segunda madre para Manuel y Antonio, dada la responsabilidad de su nuera al frente de la confitería que regentaba en Triana.

Fue además una innegable influencia artística para los primogénitos, dado que se trataba de una enamorada de la pintura. Existe de hecho un retrato de un pequeñísimo Antonio Machado realizado por la propia matriarca».

Aunque ambos nietos se sintieron versados por estas artes, fue en especial Manuel quien más disfrutaba con las asiduas visitas al Museo de Sevilla y que definía su obra como una «transfusión del color a la palabra».

Como artistas, le fascinaba Velázquez, Goya y Rembrandt, como se puede apreciar en estos versos sobre «Lección de anatomía»:

«Fue Rembrandt vencedor de luz y sombra

Y el dolor tuvo su primer retrato

y la miseria su pintor soberbio».

 

6 Betis

En el número 11 de la entonces llamada «Orilla del Río», nacía la madre de Machado, Ana Ruiz Hernández, el 28 de febrero de 1854. Su familia, muy vinculada al arrabal, se ganaba la vida a través del comercio marítimo.

Tal vez fuera su madre el único miembro de la familia sin un interés expreso por la intelectualidad, sino por dedicarse a una ejemplar crianza de los hijos y de la gestión doméstica.

La calle Betis, entonces «Orilla del Río» vio nacer a la madre de Machado, y fue el lugar donde se conocieron sus progenitores / Raúl Doblado

La calle Betis vio nacer a la madre de Machado, y fue el lugar donde se conocieron sus progenitores / Raúl Doblado

Machado le dedicaría varios versos, a menudo entroncados con su infancia, en reflejo de la tremenda unión que mantuvieron durante toda su vida, hasta el punto de que ambos estén enterrados juntos en Colliure:

«El buen perfume de la hierbabuena, y de la buena albahaca, que tenía mi madre en sus macetas», reza un fragmento de la obra «Soledades».

El propio autor describía la calle Betis como el escenario del romance entre sus progenitores. Lo hizo con su alter ego Juan de Mairena, y con las siguientes palabras: «Y fue que unos delfines, equivocando su camino a favor de la marea, se habían adentrado por el Guadalquivir llegando hasta Sevilla. De toda la ciudad llegó mucha gente atraída por el insólito espectáculo, a la orilla del río, damitas y galanes, entre ellos los que fueron mis padres, que allí se vieron por primera vez».

 

7 San Pedro Mártir

En San Pedro Mártir, «20», tuvieron lugar dos fechas clave de los Machado-Ruiz

En San Pedro Mártir, «20», tuvieron lugar dos fechas clave de los Machado-Ruiz / Fran Piñero

Ahondando en sus raíces observamos que los padres del literato, Antonio y Ana, contrajeron matrimonio en el antiguo número 20 de la calle San Pedro Mártir, en el corazón del barrio del Museo.

En ese domicilio particular consignamos dos fechas: el 22 de mayo de 1873 correspondería al día de las nupcias. El 29 de agosto de 1874, al nacimiento del primogénito de la familia, Manuel.

 

8 O’Donnell

De nuevo una mudanza. La última dentro de la capital hispalense, pues teniendo Antonio la edad de ocho años, su familia pondría rumbo a Madrid, con el fin de conseguir la mejor educación posible para sus vástagos. El centro elegido sería la Institución Libre de Enseñanza, a cargo de Francisco Giner de los Ríos.

En el número 22 de O’Donnell nació Joaquín, el cuarto hijo de Antonio y Ana, y el último que vendría al mundo en Sevilla, en 1881. Aún faltarían por nacer Francisco y Cipriana, que lo harían en Madrid, si bien la benjamina fallecería a la edad de quince años.

La última mudanza en Sevilla se produjo a la calle O'Donnell número 20. Tras su estancia allí, se trasladarían a Madrid / F. Piñero

La última mudanza en Sevilla se produjo a la calle O’Donnell, 20. Tras su estancia allí, se trasladarían a Madrid / F. Piñero

 

9 Pureza  

Antonio «Demófilo» murió el 4 de febrero de 1893 por una esclerosis medular. El triste episodio sucedió en Triana, en el número 35 de la calle Pureza, donde se encontraba la vivienda familiar de los Ruiz. De hecho, fue el cuñado, médico de profesión, quien intentó salvar sin éxito la vida de Machado padre.

También había fallecido, no hacía mucho, Machado Núñez, el abuelo.  Este momento es crucial en la vida de Manuel y Antonio, pues el nivel económico familiar cayó drásticamente, y con él los sueños de los prolíficos hijos.

Azulejo conmemorativo de la muerte de «Demófilo»

Azulejo conmemorativo de la muerte de «Demófilo»

A la sazón, Antonio sentía un gusto irrefrenable por el teatro, no sólo como espectador o autor, sino como actor.   Tanto es así que llegó a interpretar pequeños papeles en las compañías de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza.

Las artes escénicas tuvieron que esperar, pues había que encontrar un sustento económico, que les llegó como redactores de verbos en el «Diccionario de ideas afines».

Pero la pasión por la dramaturgia no desapareció, y entre la década de los 20 y 30 les llevaría a crear, casi conjuntamente, sonadas obras como «La Lola se va a los puertos».

 

10 Estrella   

Ejemplo de portada de la revista «Demófilo»

Ejemplar de revista «Demófilo»

En la actualidad, una institución vela por el legado machadiano, como punto de partida, y con el estudio y promoción de la cultura tradicional andaluza, como auténtica meta.

Tiene su sede en Sevilla, como no podría ser de otra manera, antes en la calle Jimios y ahora en la calle Estrella.

En especial, su objeto de estudio es el padre de Antonio y Manuel, de ahí que incluso otorguen unos galardones anuales a la cuestión artística en la Semana Santa hispalense con el nombre de premios «Demófilo», o que editen una revista divulgativa sobre cultura tradicional andaluza con análogo nombre.

La fundación fue creada en 1985, y aún en 2014 continúan con su labor, para asegurar que, medio siglo después, la esencia de los Machado sea la esencia de Sevilla.