¿Se imaginan hacer de la Giralda un lienzo? Esta idea, que a muchos le sonará a barbaridad, ya la ejecutó el pintor Luis de Vargas entre los años 1563 y 1568. El artista de la escuela sevillana creó imponentes frescos que representaron a los patronos de Sevilla, san Leandro y san Isidoro y a las hermanas santas Justa y Rufina.

Santas Justa y FufinaSaber cómo fueron estos frescos que permanecieron en la Giralda hasta principios del siglo XIX es hoy incógnita para los curiosos que contemplan la torre. Para resolver esa duda hay que irse hasta el cuadro de Miguel de Esquivel de Santa Justa y Rufina, con la Giralda entre ellas, que se conserva en la la Catedral de Sevilla.

Miguel de Esquivel fue demostró, a pesar de su escasa obra -de la que solo se conserva firmada el óleo de las Santas Justa y Rufina-, una buena capacidad para las vistas topográficas. Gracias a esta visión, se puede comprobar el aspecto que tuvo la obra de Luis de Vargas en los muros de la Giralda en su cara norte.

En dicha obra se puede ver a las santas protectoras de la Giralda y la Catedral, consideradas tal debido a que por su intercesión no cayeron en el terremoto de 1504; por lo que es habitual verlas representadas junto a la torre acompañadas de símbolos del martirio. Además de tener capilla en el interior del templo, las patronas de la ciudad tenían altares en el exterior, en un lugar destacado: la Giralda.

La práctica de rendir culto a los santos en el exterior del templo también puede verse en la fachada de la puerta del Perdón, la que da al patio de los Naranjos, donde recientemente se han recuadrado pinturas de Luis de Vargas, Francisco Herrera el Viejo o Juan del Espinal. En las Gradas de la Catedral se conserva un cuadro de la Inmaculada, una Virgen de la Antigua, una Asunción de María y el Nazareno «de los Ajusticiados».

Cara norte de la GiraldaTodas las obras están situadas en retablos, donde la feligresía rendía culto. La Catedral «era un soporte donde se daban elementos de iconografía parlante», explica uno de los restauradores de ARS Nova, Fabian Pérez Pacheco, responsable de la recuperación de estas obras.

Suerte distinta tuvieron los frescos de Luis de Vargas en la Giralda, que desaparecieron por completo de la cara norte y de los que solo mediante el arte se puede saber de ellos.