Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, sigue cabalgando en bronce por el mundo. Siete ciudades homenajean a este caballero castellano que, en Sevilla, recientemente ha protagonizado la última intervención de la artista neoyorquina Olek al verse vestido de ganchillo. Nueva York, San Francisco, San Diego, Buenos Aires, Valencia, Burgos y Sevilla componen la lista en la que resalta la escultura norteamericana Anna Hyatt Huntington, quien erigió cinco estatuas de esta figura legendaria de la Reconquista.

El Cid en Nueva York

1. Nueva York

La plaza que se encuentra junto a la Hispanic Socitety, conocida como Audubon Terrace, ofrece uno de los mejores conjuntos de escultura monumental de Nueva York. La plaza de las Bellas Artes fue diseñada en 1908, pero fue Anna Hyatt Huntington, distinguida escultora americana y esposa del fundador, quien transformó más tarde el lugar con sus esculturas. En el nivel inferior se encuentra una estatua ecuestre del Cid Campeador, con cuatro guerreros sentados alrededor de la base. El Cid ocupa este lugar de honor por el amor de Huntington por la literatura española y, sobre todo por el romance «El poema del mío Cid». El conjunto de bronce se complementa con relieves de piedra caliza representando a Boabdil, último califa de Granada, y Don Quijote, ambos de perfil y a caballo.

Monumento del Cid en San Diego2. San Diego

Desde 1930, Rodrigo Díaz de Vivar cuenta con un monumento en el Parque Balboa de San Diego. La estatua, que muestra al Cid a caballo, también es obra de la escultora Anna Hyatt Huntington, quien empezó a dar forma al bronce en 1923. El monumento, de 23 pies de alto (más de siete metros), está enclavado en el entorno de la biblioteca de arte y fue donado a la ciudad por el matrimonio Huntington, declarados Hijos Adoptivos de Sevilla por la donación de la estatua al Cid situada en el Prado de San Sebastián y dos cuadros de Valdés Leal con motivo de la Exposición de 1929.

Monumento al Cid en San Francisco

3. San Francisco

La plaza de la Legión de Honor (Legion of Honor) alberga Museo de Bellas Artes de San Francisco y en sus inmediaciones se encuentra el californiano monumento al Cid, quien divisa el famoso Golden Gate desde su enclave. Durero, Rembrandt, Goya o Delacroix comparten protagonismo junto con la estatua de Rodrigo Díaz de Vivar en este monumental edificio construido a principios del siglo XX en recuerdo de los numerosos soldados estadounidenses que murieron en la Primera Guerra Mundial como miembros de la Legión de Honor francesa.

El Cid en Buenos Aires

4. Buenos Aires

Argentina también homenajea al héroe castellano. El barrio de Caballito de Buenos Aires alberga el monumento al Cid Campeador, ubicado sobre el cruce de las avenidas Honorio Pueyrredón, Gaona y Díaz Vélez. El gigante Cid Campeador fue donado a la ciudad por Hyatt Huntington y la colectividad española, e inaugurado en octubre de 1935. «Siglo XI, el Cid Campeador. Encarnación del heroísmo y espíritu caballeresco de la raza», reza en el basamento de mármol que sostiene la escultura de bronce bonaerense.

Monumento al Cid en Valencia

5. Valencia

El monumento al Cid Campeador es una versión exacta, fundida por el escultor Juan de Avalos, de la existente ante la Hispanic Society de Nueva York. La estatua llegó a Valencia el 3 de marzo de 1964 tras las gestiones iniciadas por Sorolla, Serrano y Llorente allá por el año 1888. La ciudad defiende el dudoso mérito de haber sido testigo de la muerte del Campeador en el año 1099 tras acometer Rodrígo Díaz de Vivar la conquista de Valencia de manos almorávides.

 

Monumento al Cid en Burgos

6. Burgos

La plaza del Mío Cid acogió el 24 de julio de 1955 la inauguración de una estatua ecuestre en bronce del Cid fue esculpida por Juan Cristóbal González Quesada. El monumento plasma a El Cid disponiéndose a cruzar el Arlanzón y salir de la ciudad de Burgos, camino del destierro, Campeador a lomos de su broncíneo corcel, quizá Babieca, barba florida y capa al viento, blandiendo firme la Tizona, flanqueado por los suyos, ocho de los cuales permanecen firmes como estatuas de piedra sobre el puente de San Pablo.

 

El monumento al Cid en Sevilla

7. Sevilla

«Yo siempre quise saber qué clase de caballo cabalgaba el Cid. Ahora, al ver el que usted modeló, coincido con usted en que éste es el único caballo digno de haber sido montado por el héroe castellano», afirmó Alfonso XIII -según relata Anna Hyatt Huntington- al ver la estatua del Campeador en Sevilla. La estatua fue un regalo de la Sociedad Hispánica de América a España con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. El basamento conmemora la relación del Cid con la Ciudad de Sevilla. La escultura aparece también en la película Ciudadano Kane, de Orson Welles, el cual pasó varias temporadas en Sevilla.