Teatro en píldoras. Representaciones de quince minutos, escenarios de menos de quince metros cuadrados y no más de quince espectadores por función. Esa es la fórmula de Microteatro, un espacio que este jueves germina a la sombra de las ‘Setas’ de la Encarnación y que aúna arte y ocio «a tapas». «Bocados intensos y de calidad», otra forma diferente de degustar la cultura de la ciudad.

No es una sala de conciertos, tampoco de teatro, ni de ópera o danza. No es una galería de arte ni una carpa de circo. Microteatro es la suma de todo lo anterior, pero en pequeñas dosis. Un concepto de negocio cultural que tiene su origen en Madrid y que, dado el éxito cosechado, ya se ha exportado a ciudades como Miami, México DF, Buenos Aires o, en España, Valencia o Málaga y que este jueves abre sus puertas en la calle José Gestoso de Sevilla.

«Sabíamos que Microteatro debía estar en el entorno de las ‘Setas’ y de la calle Regina, que se está convirtiendo en el soho de la ciudad; un espacio que tiene un pie en Sevilla y otro en Berlín», explica el gerente, el también director de cine, Chema Rodríguez. Una zona que, «equiparable a lo que en otros tiempos pudo ser Malasaña o Chueca en Madrid», está siendo escenario de la vida cultural de la ciudad.

El edificio, de unos quinientos metros cuadrados, tiene cinco plantas entre las que se distribuyen cinco salas, bar y azotea. Y gracias a una inversión de 270.000 euros se ha podido reconvertir en un «gran centro cultural donde también se impartirán talleres de pintura, documentación o interpretación», detalla Rodríguez, la cara visible de una docena de pequeños inversores entre los que destacan productores, directores o actores sevillanos.

Chema Rodríguez

«Este concepto de microespectáculo va a funcionar muy bien porque se asimila mucho a algo que va en los genes de la cultura local, disfrutar de algo muy intensamente durante muy poco tiempo», advierte Rodríguez. «Una fórmula adaptada a los tiempos en los que vivimos en los que todo es intenso, rápido y de calidad», añade. «Damos degustaciones de teatro con actores profesionales», explica. «Píldoras, cápsulas», subraya.

Y todo por 3,5 euros. El precio es otra de las variables que se adaptan al concepto micro. «Por poco más de seis euros se puede disfrutar de una tapa, con su cerveza y una obra de teatro», asegura el gerente. Una opción que estará disponible de jueves a domingos, más los martes y miércoles, cuando este espacio se abre a nuevos valores con ‘Microdebut‘, donde alumnos de escuelas de arte dramático podrán tener su primera toma de contacto con los escenarios. Los que triunfen en esta sección tendrá como premio su participación en la programación ‘oficial’.

La cartelera de teatro dura un mes y el resto de las artes escénicas cambian cada fin de semana. Textos de Nancho Novo, historias de Chiqui Cargante o espectáculos de la compañía de danza contemporánea Mopa dan el pistoletazo de salida a la primera programación. «Vamos a tratar de traer a los mejores, para que adapten sus espectáculos al concepto micro», detalla Rodríguez.

Ese desafío lo han aceptado Eloisa Cantón y Juan Luís Matilla, que podrán en uno de las salas el espectáculo de danza contemporánea de la compañía sevillana Mopa, ‘Espérame despierto’. «Cuando el escenario es grande, hay que proyectar más energía; sin embargo, con espacio más pequeños es más fácil encontrar matices y calidades más pequeñas y sutiles», explica Matilla.

Un espacio reducido «implica contención, verdad y concentración máxima», detalla el actor Javier Berger, que representará ‘La pasión según Johann y Sebastian’ junto con Falín Galán. «El tener cerca al público afecta a la obra, la comedia se nutre de esa cercanía y eso se agradece», añade Berger.

Javier forma parte de la veintena de actores que irán rotando mensualmente y que participarán de los beneficios de la taquilla que generen. Un modelo de negocio impuesto por la crisis en los grandes teatros y que también se da en Microteatro. «La crisis, además de un drama para muchas personas, está suponiendo una oportunidad para el cambio. Nos estamos dando cuenta de que es posible hacer las cosas de una forma más imaginativa, más creativa, más austera…», desvela el gerente de Microteatro.

«En Sevilla están ocurriendo cosas de abajo arriba, la gente está buscando garajes para hacer performances y exposiciones de arte», afirma Rodríguez. «Al final nos estamos dando cuenta de que lo principal es crear sinergia. Todo se está reciclando y se están generando espacios heterogéneos donde el cliente pueda disfrutar de varias propuestas a la vez», confiesa.