Evoca a cerámica. Su nombre aparece en la alacena de la cocina de la abuela, también en las de las nietas. Tradicional y actual. Pasado y futuro, a pesar de las cornadas económicas que han azotado en los últimos años a uno de los más claros ejemplos del pasado fabril sevillano. Piensen en una marca. La loza de La Cartuja lleva apellido inglés, Pickman, aunque suena mucho a Sevilla.

Este apellido está ligado a la ciudad de Sevilla desde principios del siglo XIX. De Liverpool a Cádiz y de ahí a la capital andaluza. La presencia del apellido Pickman no está ligado en su origen al monasterio de la Cartuja, sí a la calle Gallegos, uno de los principales puntos de venta de loza y cristalería en la ciudad.

Guillermo Pickman, hijo del reconocido comerciante londinense Ricardo Pickman, inicia la venta de cerámica desde Sevilla y hacia el resto de España. A su muerte, su hermano Carlos da continuidad al proyecto familiar. Sin embargo, estos emprendedores se topan con una dificultad en los primeros compases de su actividad. Las autoridades españolas prohiben la importación de loza del extranjero para incentivar la industria local. ¿Volverse a Liverpool o fabricar su propia cerámica?

Contrato de venta de La Cartuja a Pickman.

Contrato de venta de La Cartuja a Pickman.

La decisión de Carlos Pickman da inicio a una de las marcas más sevillanas que pronto, gracias a la desamortización de Mendizábal, se instalaría en el monasterio cartucho de Santa María de las Cuevas. A la nueva sede llegarían decenas de trabajadores ingleses para aleccionar a los artesanos locales. En 1841 se inicia la actividad con el primer horno, apenas ocho años más tarde la fábrica ya contaba con 22 hornos y más de 500 operarios.

Loza estampada, loza blanca de pedernal, loza decorada sobre barniz de calco, loza pintada y loza china opaca. Tras innumerables galardones internacionales y otros reconocimientos, como ser proveedora de la Casa Real, la calidad y cantidad de la producción de la fábrica sevillana mueve a Amadeo I de Saboya a conceder a Carlos Pickman el título de marqués en 1873.

Carlos Pickman Jones disfrutaría de su nueva consideración tan solo diez años. A lo largo de su vida, además de legar a la ciudad una de las marcas más representativas de la historia de Sevilla, el marqués llegó a ser elegido Comisario Regio de Agricultura, Industria y Comercio, de la provincia de Sevilla. Vicepresidente de la Academia Nacional Agrícola, Manufacturera y Comercial de París.

Un diseño de Pickman.

Un diseño de Pickman.

El nombre Marqués de Pickman está ligado a la ciudad, que lo demuestra -entre otros- en su callejero, dedicando una calle al fundador de La Cartuja en el distrito Nervión. Pero la sombra de esta estirpe es alargada y, entre sus huellas, está una importante casa nobiliaria situada en la calle Lope de Rueda, en el barrio de Santa Cruz. De esta residencia llama la atención su imponente portada renacentista, traída a su actual enclave desde Úbeda.

Más allá de reconocimientos, el mayor halago que puede recibir esta marca es ver sus productos expuestos para su venta en las vitrinas. Inmutables, tal y como se diseñaron hace siglos. Manteniendo un compromiso con la calidad y la tradición. Un patrimonio incalculable que sigue relacionando a Pickman con La Cartuja y con la cerámica de Sevilla.