La riqueza botánica del Real Alcázar cabe en la palma de la mano. Unos sevillanos lanzan una aplicación para dispositivos móviles con la que documentan las más de 180 especies de flora existentes en los jardines del recinto palaciego. El proyecto, que firma la empresa Nomad Garden, es solo la punta del iceberg de algo más ambicioso: cartografíar las zonas verdes de la ciudad para precisar el impacto de las plantas en la vida de los ciudadanos.

Más de 21.000 puntos cartografiados, 187 especies, nueve filtros de búsqueda y más de un millón de datos están a disposición de aquellos que se adentran en los intrincados jardines de este monumento catalogado como Patrimonio de la Humanidad. Este trabajo de documentación y presentación de la riqueza botánica de este singular espacio es responsabilidad del Patronato del Real Alcázar de Sevilla y de la empresa Nomad Garden, formada por tres sevillanos de adopción que hace tres años se lanzaron a esta ardua tarea. El resultado es una aplicación que va más allá de un mero inventario botánico.

Mediante la descarga de la App, gratuita para los usuarios Android y en desarrollo para plataformas iOS, el usuario tiene acceso a rutas y un detallado catálogo que viene a resolver cuestiones como ¿de dónde proceden las plantas de los jardines?, ¿cuándo llegaron?, ¿cómo se asocian en el espacio?, ¿cómo varía su apariencia cromática a lo largo del año?, ¿cómo sus aromas?, ¿cómo sus sabores?, ¿producen alergias?, ¿cuánto oxígeno aportan o dióxido de carbono absorben?, ¿cuánto purifican este aire?…

«La aplicación mezcla lo científico con la dimensión cultural», explica uno de los responsables de Nomad Garden, Sergio Rodríguez, que compagina este proyecto con su labor como profesor de Arquitectura de paisaje en el Politécnico de Milán. «Los jardines son lugares en los que se produce un diálogo entre la naturaleza y la cultura, nosotros hemos intentado poner en valor esta conversación rescatando y visualizando información relacionada con aquello que percibimos, con los efectos que se generan sobre el medio ambiente y también sobre los vínculos que se establece con la cultura, para lo cual ha sido necesario realizar un estudio histórico sobre cada una de las especies», detalla Rodríguez.

En este sentido, las plantas también «son una excusa para narrar la historia de la ciudad y de las diferentes civilizaciones que la han transitado, cuyos restos se pueden ver no solo en la disposición de las arquitecturas históricas, sino también de las especies que pueblan sus calles», asegura el experto.

Aplicación de Nomad Garden para el Alcázar

De momento, la aplicación ha seducido a más de 5.200 usuarios, principalmente turistas de Estados Unidos, Francia, Reino Unido o de Madrid. «El conocimiento que tratamos de difundir tiene un carácter muy divulgativo  por lo que intuíamos que podría tener mucho interés para los ciudadanos y turistas», argumenta Rodríguez, quien avanza que, además de los objetivos ya conseguidos, el gran fin de esta tecnología es el de abrir la aplicación para que cualquier usuario pueda añadir y cartografiar otros jardines, tanto públicos como privados. «Así conseguiríamos visualizar el impacto y cuantificar los beneficios que tiene la naturaleza en la ciudad», explica el experto.

De esta forma, según detallan, «se podría ayudar a los gestores, tanto públicos como privados, a poner en valor la información y crear espacios verdes a los que sacar el máximo beneficio; y, en la parte más estética, a realizar jardines atractivos para la sociedad contemporánea».

Por sus trabajos, el equipo de Nomad Garden, formado por los arquitectos Sergio Rodríguez y Salas Mendoza, el ambientólogo y geógrafo Francisco José Pazos y el historiador Juan Alberto Romero, ha sido galardonado en los Premios Nacionales de Jardinería 2015, otorgado por la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP).