Sevilla, año 1998. Una orden religiosa, Los Testigos de la Cruz, se ve envuelta en una trama de enigmas tras una publicación controvertida por parte de un grupo de matemáticos de origen griego. Con el fin de investigar el misterio que rodea a estos profesores, Cristóbal, recién ordenado sacerdote de la Orden, se ve obligado a infiltrarse en la universidad como estudiante. ¿Y si los números pueden ocupar el lugar de las palabras? 

Esta pregunta desata la trama de «Los números de la fe», una novela del sevillano Rafael Ayerbe que, a modo de thriller, desenmaraña enigmas matemáticos que se suceden por monumentos emblemáticos de Sevilla como la Iglesia del Salvador o el campus universitario de Reina Mercedes.

«Además de ser la ciudad que más dominaba para una primera obra, las vivencias que se desarrollan en esta historia son parte de mí: rutinas de estudiante, un recorrido por lugares emblemáticos de la ciudad y sentimientos de amor y amistad en años de plena juventud», desvela el autor. «Tras un largo proceso de escritura, di con la historia, un relato sencillo, sin florituras pero que busca la sensación más verdadera del entretenimiento», asegura Ayerbe, un joven biólogo y escritor.

Desde los dieciséis años, Rafael comienza a escribir sus primeros versos y a participar en certámenes literarios, logrando áccesits en premios de poesía. En 2009 gana el premio Juan Sierra organizado por la asociación literaria «Noches de Baratillo» y patrocinado por Cruzcampo. Ese mismo año, movido por su afición a la lectura de novelas de ficción, comienza a surgir en él la inquietud de escribir una novela de misterio ambientada en su ciudad natal, Sevilla.

«Si bien pienso que leer es uno de los placeres de esta vida, crear la ficción es la antesala más gratificante, divertida y a la vez exigente por la que pasa cualquier artesano de la palabra», desvela el autor de «Los números de la fe». Ayudado por consejos en foros literarios, se plantea el reto de encontrar editorial.

«No es una obra extensa por algunos motivos; uno de ellos por una realidad que tuve clara desde el principio: apostar por un escritor novel con una obra densa en longitud se hacía doblemente complicado», afirma Ayerbe. Finalmente, consigue que la editorial Nowevolution publicase su novela. «Hoy les doy las gracias de nuevo por la confianza en mí y en tantos autores por los que apuesta. Arriesgar y creer suelen ser caminos que, aunque el desierto sea duro y enorme, llevan por sendas cargadas de árboles con frutos», confirma.

El sí de la editorial se ha convertido en una novela. «Los números de la fe». ¿Podrá un joven sacerdote llevar una vida normal en la facultad de Matemáticas? ¿Y si los números pueden ocupar el lugar de las palabras?