Este lunes tiene lugar una de las tradiciones sevillanas que más público atrae. Pasadas las doce de la noche, las tunas de las distintas facultades universitarias acuden al monumento de la Inmaculada a cantarle a la Virgen. Pero, ¿por qué los tunos visten con ese traje? ¿Y de dónde viene la tradición de cantarle a la Inmaculada?

1. La universidad

El origen de las tunas son los antiguos sopistas, estudiantes universitarios sin demasiados recursos económicos que cantaban a cambio de un plato de sopa. De ahí viene la expresión «vivir de la sopa boba». A partir de la década de los años 30 del siglo XIX, los estudiantes se ven despojados de su vestimenta, que era lo que los diferenciaba del resto de la sociedad, y se sufre una crisis alrededor de sus costumbres. A finales de siglo, se recuperan con las llamadas «estudiantinas de carnaval». Aún no eran tunas, pero sí se asemejaban en cuanto a su estética. En Sevilla, la primera tuna como tal es la Tuna Universitaria, que aparece en 1951. En 1957 desaparece como tal y pasa a ser la Tuna de Medicina. En 1959 surge la Tuna de Peritos Industriales, y en 1961 lo hace la de Derecho. Actualmente, existen 13 agrupaciones oficiales en Sevilla.

2. El traje

La indumentaria del tuno está compuesta de capa o manteo, jubón, camisa, calzas, abullonadas o cervantinas sobre éstas, zapatos o botas y finalmente la beca que

La Estudiantina Española en París, s. XIX. Imagen cedida por Alfredo J. Martínez González.

La Estudiantina Española en París, s. XIX. Imagen cedida por Alfredo J. Martínez González.

es lo que identifica a cada tuna y varía su color de acuerdo a la facultad a la que pertenezca. Aunque, en teoría, imita a la antigua vestimenta estudiantil, es solo una inspiración, ya que existen varias diferencias.

3. El cancionero

El repertorio de las tunas empezó siendo cancionero estudiantil, básicamente compuesto por canciones de ronda. Después, se ha enriquecido con temas populares españoles, así como pasodobles y vals, y folclore regional. Algunas agrupaciones incluso poseen temas propios nacidos en el seno de la tuna.

4. Las novatadas

Una de las polémicas que han rodeado siempre a las tunas es la costumbre de realizar novatadas. Al ingresar en la tuna, no se considera ‘apto’ al recién llegado hasta superar una serie de pruebas o novatadas. Según los miembros de la tuna, es necesario poseer cierto grado de picardía y pericia para formar parte de su agrupación. Entre las novatadas más populares, está la de obligar al «pardillo» a rondar en solitario a una chica o someterle a pruebas más o menos difíciles, pero no vejatorias, como ser capaz de valerse por sí mismo, comer y conseguir dinero únicamente cantando o conseguir un certificado médico que acredite desequilibrio mental. (Casos reales).

5. La edad de sus miembros

La base de la tuna es la institución universitaria, pero eso no quiere decir que se deje de ser tuno una vez acabada la carrera. Muchos de los tunos son ya trabajadores y padres de familia, pero siguen formando parte de la agrupación. «Un tuno lo es para toda la vida», afirman. Por ello, la edad de sus miembros, en algunos casos es bastante avanzada.

6. La noche de la Inmaculada

La noche del 7 de diciembre, en la que la distintas tunas van a cantarle al monumento de la Inmaculada, es una de las tradiciones que las agrupaciones guardan con más celo, y una de las celebraciones grandes de las agrupaciones. A pesar de que se considera a la Tuna de Peritos Industriales la primera en cantarle a la Virgen, en el 1952, no es cierto, ya que dicha tuna no surgió hasta 1959. Fue la Tuna Universitaria, ya desaparecida, la primera en unirse a las distintas agrupaciones que se unían en torno al monumento a cantar y homenajear a la Virgen, en 1956.

La tradición empieza a ser una iniciativa de las tunas en 1971, en la que la Tuna de Medicina encabeza una iniciativa que decide institucionalizar la noche de la Inmaculada, tal y como recoge ABC de Sevilla.

Durante toda la tarde y noche de hoy, las tunas cantan por distintos puntos del centro de Sevilla. El punto álgido lo marcan las 00:05, cuando las agrupaciones, en un horario acordado cada año, se reúnen bajo el monumento para cantarle a la Inmaculada. La primera en hacerlo es la Tuna de Medicina. Cierra la noche, a las 03:05, la Tuna de Ingenieros.