Zumbar. ZumbandoZumbado. Infinitivo, gerundio y participio de un mismo verbo que viene a tener dispares significados. De «producir ruido o sonido continuado y bronco», según la RAE, a ir muy rápido o estar loco (o majareta). El habla sevillana tiene estas cosas, como se ha podido comprobar en este diccionario sevillano que hoy llega a su fin con la X, Y y Z.

¡Qué equivocados están los que acusan a los andaluces de Zamarrear el diccionario! En pocos lugares se trata con tanto mimo las palabras como en el sur del Sur. Lenguaje fruto de la mezcla, como se ha visto, de términos árabes, mozárabes, latinas o muchas otras provenientes del caló. Incluso muchos anglicismos, como los recordados «washing-up» que adaptamos a enguachisnar o las naranjas Washington Navel o Guachintonas.

Pero, a lo que vamos. Por orden, la X pasaría sin más pena que gloria en este diccionario sevillano de no ser por un lugar singular en la Sevilla  posterior a la dictadura, la Sala X de la calle Trajano. El ambiente sórdido acompañó a este espacio espacio, asentado en un edificio del arquitecto Aníbal González, hasta bien entrado el siglo XXI. La llegada del VHS hizo estrago en la única opción que tenía el público voyeur. En 2003 se cerraron unas puertas que nunca más se han vuelto a abrir.

Dejando atrás la X, le toca el turno a la Y, otra letra poco prolija al encontrarse tan solo una única palabra: Yuyu. O lo que es lo mismo, canguelo, miedo, respeto temeroso o supersticioso a algo que da mal bajío o mal fario. O, en otra de las acepciones, una indisposición supina. Así que se pueda encontrar esta palabra en dos usos distintos. «Yo ahí no entro que me da yuyu» o «Le dio un yuyu de estar todo el día trabajando».

Finiquitando, en la Z sí se hallan más términos. Esta riqueza se demuestra en el verbo Zumbar, tal y como se ha explicado en las primeras líneas de esta entrada. Junto a esta está la Zoleta, o azada, y el Zoquete, o de pocas entendederas. Ya en el lenguaje cofrade la Z aparece en los Zancos, patas que suelen tener una parte fija y otra móvil, que pliega o quita para rebajar la altura del paso y facilitar maniobras de difícil ejecución a los costaleros. Siguiendo la misma jerga, también por la Z, Zambrana, o un travesaño que une los zancos de la parihuela.

Y aprovechando el lenguaje cofrade, después de esta chicotá este particular diccionario sevillano llega a su fin. No sin antes, recomendarles su colaboración. Si conocen alguna palabra que empiece por X, Y o Z, háganosla llegar en forma de comentario.