La plaza de Doña Elvira es una de las referencias obligadas para el turista que se decanta por el barrio de Santa Cruz en su visita a Sevilla. Pero, ¿de dónde toma su nombre este singular espacio? La respuesta está en los libros, tanto en los de historia como en los de literatura, Doña Elvira de Ayala, hija del Canciller de Castilla. Y la leyenda popular sevillana dice que en ese mismo lugar estaba la casa de Don Gonzalo de Ulloa, padre de la Doña Elvira, del «Don Juan Tenorio» de Zorrilla.

De dimensiones no muy grandes y de planta cuadrada, la plaza se incluye en los clásicos recorridos turísticos más habituales de la ciudad, por lo que es muy frecuentada durante el día por numerosos grupos de visitantes, tanto nacionales como extranjeros. A su encanto contribuyen su carácter exclusivamente peatonal, sus accesos acodados, como por sorpresa, y una estudiada zona central de parterres, bancos, fuente y naranjos que se desarrolla en su zona central. Por añadidura, la plaza está rodeada por edificios de un marcado sabor sevillano, y en ellos se encuentran situados restaurantes, terrazas y tiendas de recuerdos y artesanía.

Toma su nombre por ser Doña Elvira de Ayala, la heredera de su padre, el famoso famoso canciller Don Pero López de Ayala, quien recibió de Enrique III la antigua aljama y bienes de los judíos. Convertida en Corral de Comedias, en ella estrenó sus obras Don Miguel de Cervantes.

El de los Ayala fue uno de los linajes que pasó al primer plano social y político de la corona de Castilla con la instauración de la dinastía Trastámara. El célebre canciller Ayala (1332-1407), al final de sus días, estableció una división de su descendencia en dos ramas independientes: la de su primogénito Fernán Pérez de Ayala y Guzmán se establecería en Álava, en el solar ancestral del linaje; la de su hijo segundo Pedro López de Ayala y Guzmán se asentaría en Toledo.

Ya en la literatura, la Plaza de Doña Elvira, elegante con sus azulejos y naranjos y una fuente y arriates con asientos de ladrillos y azulejos, antiguamente se utilizaba como Corral de Comedias, en esta plaza se rumorea que nació el amor imposible de Don Juan Tenorio, la mítica Doña Inés de Ulloa, al menos eso es lo que dice uno de los azulejos que existen en la plaza.