Es la nota de color de las Navidades. De las floristerías a los hogares y comercios, la flor de Pascua inunda de rojo las calles de las ciudades. En Sevilla, el Distrito Casco Antiguo ha repartido entre los negocios del centro varios centenares de Euphorbia pulcherrima, un arbusto que anticipa su floración para colorear la ciudad en el advenimiento de la Navidad. Pero ¿cómo conseguir que aguanten de un año para el próximo?

«La flor de pascua es como una persona, en verano busca la sombra y en invierno, el sol», explica Luis López Barreto, responsable de la floristería Los Claveles, en la calle Amor de Dios, un establecimiento que suma 35 años y varias generaciones en la venta de plantas. «La Euphorbia no tolera bien las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura», detalla.

La flor de PascuaLa flor de Pascua es un arbusto pequeño que puede variar su altura entre el medio metro y los tres. Las grandes hojas dentadas de color verde contrastan con el intenso rojo de su flor. En el hemisferio norte, florece de noviembre a febrero y es esencial que la planta no reciba luz durante doce horas, aproximadamente desde octubre hasta Navidad para que florezca.

En cuanto al riego, «la flor de Pascua requiere poca agua, pero hay que evitar que esté muy fría, mejor templada», advierte López Barreto. «Eso sí, es vital que le de mucha luz», agrega. En cuanto al abono, si se desea conservar la planta de un año para el siguiente, hay que abonarla bien sin exceso.

Si se han seguido estos consejos y llegado el mes de diciembre la planta no ha florecido, no se alarme; es normal. «Estas plantas echan la flor en primavera, pero para poder venderlas en Navidad se les priva de luz para conseguir una floración más temprana», explica López Barreto.

La flor de Pascua supone un 80 por ciento de las ventas de las floristerías en Navidad. «Se vende más cuando más próxima está la Nochebuena», detalla López Barreto. «Después del 25 de diciembre, rara es la flor que conseguimos vender», confirma.

El mantecado, la lotería, el portal de Belén, los regalos de Reyes Magos se unen a la flor de la Pascua para que florezca la Navidad.