Francisca y Fernando son un matrimonio sevillano del Polígono San Pablo que se dispone a camuflarse entre los turistas. En la plaza del Triunfo, a una hora temprana de la mañana, han decidido disfrutar de los monumentos situados en el centro de la ciudad con la única premisa de no gastarse ni un solo euro. Solo llevan en su bolsillo el documento nacional de identidad, en el que se especifica que ambos nacieron en la capital.

La primera parada de la jornada, dada la cercanía con su punto de inicio, es la Catedral de Sevilla. De esta forma se ahorran las colas y evitan a los nutridos grupos de turistas que lastran el tránsito por este singular espacio. El precio de la entrada es gratuita por partida doble, son sevillanos y están jubilados. El matrimonio se ahorra los 16 euros de ambas entradas.

Catedral de SevillaLa Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo. La Unesco la declaró en 1987, junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional. Francisca y Fernando se detiene ante los restos de Cristóbal Colón y tras visitar a la Virgen de los Reyes deciden subir a la Giralda.

El matrimonio se arma de valor. Por delante tienen 35 rampas hasta llegar al campanario. Con calma, consiguen completar la subida. El esfuerzo ha merecido la pena, tienen unas vistas privilegiadas de la ciudad. Triana al oeste, la Exposición del 29 al sur y en entramado de las «Setas» al norte. Rápidamente, bajan los casi cien metros que los separan de la planta baja.

Antes de salir de la Catedral, estos sevillanos deciden pasear por el Patio de los Naranjos, uno de los anexos más importantes de la Catedral de Sevilla y está totalmente integrado en ella. Este espacio fue primitivamente el patio de abluciones de la mezquita almohade. A lo largo de los siglos ha sufrido varias modificaciones significativas como la de 1618, cuando se derribó el ala oeste para construir la Iglesia del Sagrario.

Nada más salir de la Catedral, Francisca y Fernando deciden visitar el Archivo de Indias, que se encuentra justo en el lado opuesto al templo. La entrada es gratuita. El Archivo General de Indias de Sevilla es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas, con información sobre la historia política, social, económica, religiosa,… de las ciolonias. También guarda documentos de gran valor histórico: textos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés, Francisco Pizarro… Toda esta documentación está al servicio de los investigadores que pasan cada año por el archivo.

Francisca y Fernando se topan con los más de nueve kilómetros lineales de estantería, divididos en unos 43.000 legajos que contienen 80 millones de páginas y 8.000 mapas y dibujos procedentes de los organismos encargados de la administración de las colonias. Su paso por este espacio es breve y deciden ir a los Reales Alcázares.

Cumpliendo la máxima de no gastar ni un euro, el matrimonio de adentra en uno de los Palacios en uso mas antiguos del mundo. Al ser sevillanos, Francisca y Fernando se ahorran los 19 euros de ambas entradas. La agradable temperatura invita a la pareja a deambular por los jardines. Prestan especial atención a los detalles de la fachada del palacio de Pedro I, situado en el patio de la Montería.

Plaza de Santa CruzPaseo por el estanque de Mercurio, la galería del Grutesco y tras descansar unos minutos, se disponen a tomar la salida, que da al Patio de Banderas, justo a los pies del barrio de Santa Cruz. Las estrechas e intrincadas callejuelas no llaman la atención del matrimonio, que se topa con numerosos grupos de turistas. Prefieren pasear por las calles del centro en busca de la mayor pinacoteca sevillana, el Museo de Bellas Artes.

Ambos puntos están separados a una distancia de más de un kilómetro, unos 17 minutos de paseo, que el matrimonio se toma con calma. De esta forma tienen la oportunidad de ver la plaza del Triunfo, la fachada del Palacio Arzobispal -que también ofrece visitas gratuitas pero que han de concertarse- o la del Ayuntamiento de Sevilla, icono del estilo plateresco. La Casa Consistorial también es visitable y, cumpliendo el requisito de la gratuidad marcado por Francisca y Fernando, los sevillanos pueden acceder a coste cero. Eso sí, las visitas han de ser concertadas desde la página web del Ayuntamiento.

El matrimonio prosigue su paseo por la calle Tetuán, Velázquez, plaza del Duque, calle Alfonso XII y, por fin, llegan a la plaza del Museo. Acceden gratuitamente por ser ciudadanos de la Unión Europea. Ya en su interior, la propuesta principal del museo es un recorrido por la pintura de la escuela sevillana, así como por algunos ejemplos de otras escuelas. El edificio condiciona el recorrido principal de la visita, ya que la sucesión de salas determina la visión cronológica de la exposición.

La Sala V, la antigua iglesia del convento, actualmente dedicada a Murillo y a los grandes maestros que le precedieron en la primera mitad del siglo XVII, llama la atención de los turistas. La visita se convierte en una experiencia única, ya que este espacio permite recrear el contexto original de este ciclo iconográfico, uno de los más importantes de la pintura sevillana del Barroco. Valdés Leal, Zurbarán esperan a Francisca y Fernando en la planta alta.

Una vez fuera, el peso de las horas hace mella en el matrimonio. Deciden optar por el transporte público, que les sale gratis al ser jubilados. De lo contrario tendrían que abonar los 1.40 euros que cuesta el viaje único de Tussam. Suben en un autobús de la línea C3 en la parada de Plaza de Armas, a apenas cinco minutos del Bellas Artes y se bajan en la Muralla, frente al Hospital de las Cinco Llagas y en el entorno de la Basílica de la Macarena.

Arco de la MacarenaA Francisca le seduce la idea de entrar en el Tesoro de la Macarena, pero los seis euros que cuesta la entrada los disuade de entrar. Siguen avanzando por la calle San Luis en dirección al centro de Sevilla, en donde el matrimonio se empieza a adentrar en la ruta mudéjar. La zona norte del Casco Antiguo, el mayor de toda Europa, destaca por aglutinar joyas patrimoniales únicas de este singular estilo. De las murallas de la Macarena al palacio de Dueñas, el Ayuntamiento propone una ruta con ocho hitos para dinamizar el turismo cultural en este enclave de la ciudad.

La ruta, que parte en la muralla almohade de la Macarena y finaliza en el Centro de Interpretación del Mudéjar del Palacio de los Marqueses de la Algaba, propone al visitante un recorrido por varias iglesias de la ciudad. San Gil, Santa Marina, San Marcos, el convento de Santa Paula el palacio de las Dueñas y el Omnium Sanctorum de la calle Feria. Ocho enclaves que se pueden visitar en unos 90 minutos. Para guiar al visitante, el Ayuntamiento ha editado 10.000 guías, en castellano e inglés, que se repartirán en los puntos de información y atención turística repartidos por la ciudad.

En el Palacio de los Marqueses de la Algaba, en plena calle Feria, termina la mañana turística de Francisca y Fernando. Han visto Sevilla como si fuesen turistas, no han gastado ni un euro, pero sí mucha suela de zapato.