¿Ir de compras o pasear al perro? Esta pregunta tantas veces repetida por los dueños de mascotas tiene una fácil solución: ir de compras con el perro. Muchos establecimientos permiten la entrada de los canes como un servicio más. En Sevilla hay comercios, restaurantes, hoteles y galerías de arte que hacen posible emplear el tiempo de ocio en pleno centro junto con los animales de compañía.

Una pegatina distingue a los comercios que admiten mascotas. «Perros buenos, bienvenidos», reza el lema de Señor Perro, una página web que otorga a los comercios que dejan entrar a los canes. Eso sí, tras pasar una prueba en la que realmente se comprueba que el establecimiento cumple con la norma. En Sevilla cada vez son más los negocios que se plantean este servicio.

«Para nosotros surgió sin más, tenemos dos perros y nos los llevamos al trabajo, comprobamos que no había peligro y empezamos a dejar a los clientes entrar con sus mascotas», explica Pablo Rodríguez, director de comunicación de La Importadora, un establecimiento de moda que cuenta con dos tiendas en Sevilla y una en Granada. «Muy pronto nuestro negocio se convirtió en un sitio de encuentro social al que venían vecinos a saludar a Dexter y Mateo -sus perros, dos teckels-», asegura.

Perros buenos, bienvenidosNada más llegar con un perro, Pablo saca un cuenco con agua para mitigar las calores del animal y, si Otto -un cliente habitual de la tienda- no se las ha comido todas, ofrecen galletitas a los canes. «Me parece un acierto, porque siempre que voy de tiendas por el centro tengo la sensación de que estoy malgastando el tiempo, que podría llevar el perro y me ahorraría tener que sacarlo después», explica Tamara Fernández, dueña de Otto, un bonito teckel. «Lógicamente, valoro mucho el poder ir de compras con mi perro así que siempre que puedo me decanto por aquellos establecimientos que me permiten la entrada con Otto», recalca.

La experiencia, de momento, también se traduce en las ventas. «Hay muchos clientes, sobre todo turistas de Madrid y Barcelona que nos han conocido por la web de Señor Perro y que nos visita con sus mascotas; y además de darnos a conocer, es un servicio más que ofrecemos, la gente entra, compra y no perdemos a ningún cliente», detalla. «Nunca hemos tenido ningún problema, los dueños son cívicos y nadie se ha quejado nunca», añade. «En cualquier caso, para nosotros es un placer ver a los perros con sus dueños porque nos encantan los animales», confirma.

En Sevilla hay más de una decena de establecimientos que cuentan con el sello de calidad de Señor Perro. Cuqui Castellanos, Populart, Tienda Rosario, MO7, Delimbo, Ma*Ga, Dúcaro, BerryFields o La Importadora. También hay restaurantes, como la bodeguera Fabiola, que aceptan la entrada de perros en la zona de la barra. En cuanto a los hoteles, hay seis que permiten el hospedaje de animales. el Hotel Petit Palace Marqués Santa Ana, Hotel Holos, Hotel Las Casas del Rey de Baeza, El Rey Moro Hotel Boutique, Dársena 7 y Almansa, 11.

«La gente agradece este servicio», explica la jefa de recepción del Hotel Petit Palace Marqués Santa Ana, Verónica Martín. «Al haber pocos hoteles que permitan el hospedaje de perros, esta norma supone un reclamo más para atraer clientes», detalla. En este establecimiento no hay límites de kilos ni razas, además, es gratuito. «Nos avisan al hacer la reserva y cuando llegan a la habitación les espera una camita para su perro, un comedero y un bebedero», asegura. «El perro puede quedarse solo; eso sí, nos avisan para que la camarera no se lleve un susto», comenta Martín. «Pero nunca ha habido ningún problema, los clientes son muy educados y sus mascotas también», detalla.

Sevilla y los perros

Mateo con Pablo«En general, la gente en Sevilla no tiene costumbre de entrar en los bares con los perros», explica la responsable de Señor Perro, Micaela de la Maza. «Lo achaco al buen tiempo, la gente puede quedarse en la terraza sin necesidad de entrar en el restaurante», asegura. «Por eso, en Sevilla no hay tanta costumbre de entrar en los bares a tomar cañas con tu perro, como sí sucede en otras ciudades», añade.

Señor Perro surge hace dos años gracias al trabajo de Micaela y Colega, un mestizo de schnauzer. En la web hay una parte práctica y una de ocio, donde se recogen bares, hoteles o comercios que son «simpáticos con los animales». También hay un espacio en el que «se traduce la normativa» al lenguaje coloquial. «Las normas sobre mascotas están muy fraccionadas a nivel autonómico y municipal y hay muchísima diferencia entre ciudades», recalca Micaela.

Según la normativa del Ayuntamiento de Sevilla, en los establecimientos hosteleros está prohibida la entrada de mascotas salvo que el restaurante cuente con un permiso que concede el propio consistorio. En Málaga, la ordenanza solo establece que el bar esté identificado con una pegatina en la que se advierta que se permiten perros; por su parte, en Valencia, no se permite la entrada de perros en los bares.

En cualquier caso, es un reclamo a tener en cuenta. «Cada vez más turistas planean sus vacaciones con sus mascotas y buscan ciudades en las que se facilite el acceso con perros en los establecimientos, en lugares públicos o en transportes», advierte De la Maza. «Se trata -concluye- de hacer la vida en la ciudad con el perro más amable y divertida».