La mula y el buey han perdido la exclusividad. Este año, en el portal de Belén se ha colado un galgo, un podenco y hasta un erizo. Es una de las novedades que más ha llamado la atención de los visitantes que han pasado por el mercado situado entre el archivo de Indias y la Catedral. A pocos días de que se cierren los puestos, el sector advierte este año la campaña ha sido de las peores que se recuerdan.

Detalle de la feria del Belén

Los pingüinos difícilmente se atemperarían al clima de Belén, por mucha nieve que se le eche. Tampoco convivirían con las ranas, las culebras, los elefantes, erizos, caracoles y un sinfín de animalitos que se pueden ver en las vitrinas de los puestos del mercado de la asociación de Comerciantes del Belén (Acobe). Pero en un Nacimiento todo cabe. Y si hay hueco para estos, ¿por qué no para un galgo o un bodeguero andaluz?

Un Belén andaluz es otra de las curiosidades que se pueden encontrar en estos puestos. La interpretación del nacimiento hecha por Hermanos Serrada, una empresa de la localidad sevillana de Los Palacios, incluye también una manada de toros, con su botero incluido, o pastoras con mantoncillos y sillas de enea. De hecho, la idea de unos Reyes Magos inspirados en los patrones de Sevilla ya merodea en la cabeza de estos creadores de cara al año próximo.

Mala campaña

Pero, por mucha imaginación que se le eche, la crisis ha arrasado con las expectativas de los comerciantes. Serrín y musgo son los artículos más vendidos. «Se nota la tristeza en el público de Sevilla», explica el presidente de Acobe, Santiago Fernández. Un año bueno, como 2011 -en el que el mercado coincidió con la final de la Copa Davis de tenis-, los comerciantes llegaron a facturar más de un millón de euros; en esta edición «el sueño es igualar el dato del año pasado y llegar a los 400.000 euros», detalla el portavoz. Y ese descenso de la facturación implica, sin remedio, una pérdida de empleo.

Un detalle del Belén andaluz«Teníamos bastantes esperanzas puestas en este año», asegura Santiago. «El tiempo ha respetado, e incluso ha hecho una temperatura agradable que hacía presagiar una gran afluencia de público, pero no ha sido así», afirma. «Ni en el Puente de la Inmaculada, aunque ha sido cuando más visitantes hemos tenido», matiza. «Mucho paseo, ver escaparates y poca compra», confirma el representante de los comerciantes.

Los datos chocan con el aumento de la publicidad realizada para promocionar este mercado navideño. «Este año hemos realizado una campaña en medios por valor de 12.000 euros, un presupuesto tres veces superior al de ediciones anteriores», advierte Fernández. Además, el Ayuntamiento de Sevilla ha llevado hasta Madrid la difusión de este mercado. «Pero la crisis afecta a todos», recalca.

«En Navidad, este mercado es un termómetro de la economía local», explica Santiago. «Esto es un capricho, el Belén se monta con lo que hay en casa, ni se puede se compra; si no, no», se resigna el comerciante.