Su nombre es Gaspar Mawete y es, sin lugar a dudas, el paje más famoso de Sevilla. Este Cartero Real enviado por el mismísimo Rey Baltasar es protagonista de las fotos navideñas de generaciones de sevillanos. Desde hace «veintimuchos» años, este angoleño ha enviado las cartas de miles de niños a «mis colegas los Reyes Magos» desde su sede en La Gavidia.

«¡Que al Cartero de Baltasar me lo han cambiado!». Esta es la frase que le repiten muchos sevillanos a Gaspar Mawete cuando lo ven por la calle o se acercan a su tienda en Ronda de Capuchinos. Y es que desde que llegase a Sevilla en el año 1986, este angoleño ha ocupado el sillón de la plaza de La Concordia, en el Corte Inglés del Duque, desde donde se recogen las cartas destinadas a los Reyes Magos de todos los niños sevillanos y aunque este año no ha podido estar ahí por motivos laborales, son muchos los sevillanos que lo recuerdan.

Tener una foto sentado en las rodillas de Gaspar Mawete es casi un recuerdo obligado de todos los sevillanos en Navidad. «Los niños que venían en el 87 u 88 con 8 años me han venido hace pocos años con su hijo y me han dicho: ¡Mira, aquí te traigo a tu nieto!», cuenta Mawete con mucha emoción. Porque aunque estar en ese gran sillón era un trabajo, la ilusión de niños y padres lo convirtieron en una vocació. «Ya no es algo laboral, es un compromiso que tengo con niños y padres; es pura vocación».

Vocación que este año no ha podido cumplir porque «la situación laboral es complicada y aquí en mi tienda no he podido contratar a nadie que me sustituya estos días», razón que le ha provocado una «pena muy grande» que seguro le hará volver en navidades futuras, porque ese es su sitio, no por trabajo sino por habérselo ganado. «Me gusta estar con los niños y con sus padres, se les puede educar en tan solo unos minutos que estoy con ellos, se me dan bien y me encanta estar ahí».

Gaspar Mawete llegó a Sevilla desde Angola en 1986. Actualmente, tiene una hija de 14 años y un hijo de 5 y regenta un bazar en la Ronda de Capuchinos, en el barrio de San Julián. Un trabajo que tiene que mantener día a día, que le permite seguir en Sevilla «porque ya me quedo aquí», pero que estos días se hace más duro que el resto del año, pues aunque su sitio está en su tienda, moralmente él está en La Concordia. Es por eso que Gaspar Mawete se ha dirigido directamente «a mis colegas los Reyes Magos» para pedirles que «la situación mejore, que haya más trabajo y salgamos de esta crisis». Una petición en confianza que seguro que sus superiores, Melchor, Gaspar y Baltasar, tendrán muy en cuenta.