El origen de una de las marchas más veneradas de la Semana Santa está en una cárcel. En el barrio del Arenal, en el espacio sobre el que se levanta su plaza de abastos, se asentó en su día el presidio del Pópulo, un inmueble desamortizado a los monjes Agustinos que daría servicio hasta el año 1932.

El 3 de julio de 1837. Esa es la fecha en la que se abrieron por última vez las puertas de la Cárcel Real de Sevilla, situada en la actual calle Sierpes, justo a su entrada desde la plaza de San Francisco, en el solar que ahora ocupa la sucursal de La Caixa. Del portón salieron alrededor de medio millar de presos en procesión hasta la que sería la nueva prisión de Sevilla, la cárcel del Pópulo.

El nuevo centro penitenciario se crea justo en el convento del Pópulo, un inmueble de los monjes Agustinos situado entre Puerta Triana y el puente de Barcas, desamortizado en el año 1837. Sin las obras de adaptación concluidas, la nueva cárcel ya contaba con 500 presos, que fueron repartidos entre las celdas de los religiosos. La capilla, dependiente de la parroquia de la Magdalena, continuaría abierta dos años más.

Cárcel del Pópulo

La cárcel del Pópulo vista desde la actual calle Pastor y Landero.

De la vieja cárcel desaparecida se conservan numerosos documentos gráficos, en especial en lo concerniente a la Semana Santa de Sevilla, cuando en las mañanas de Viernes Santo la Hermandad de La Esperanza de Triana volvía sus pasos hacia donde estaban los presos, que desde allí les cantaban sus saetas. En recuerdo de aquellos emotivos momentos se colocó en 1955 el retablo cerámico que hoy existe en un extremo del actual mercado del Arenal representando el rostro de la Esperanza de Triana.

Cuentan que en el Viernes Santo de finales de los años 20, justo cuando pasaba la imagen de la Esperanza de Triana por delante de las rejas un preso gritó: «Soleá dame la mano, por las rejas de la cárcel, que tengo muchos hermanos, huérfanos de padre y madre». Era el origen de la marcha procesional «Soleá dame la mano» del célebre compositor Manuel Font de Anta.

El mismo autor dedicaría la composición a «los desgraciados presos de la cárcel de Sevilla que, al cantarle saetas a la Virgen en Semana Santa, me hicieron concebir esta obra», reza en la partitura de Font de Anta.

Su ubicación exacta de la cárcel del Pópulo aparece reflejada en los distintos grabados históricos de la ciudad, como por ejemplo el realizado por Álvarez Benavides en 1860, donde se muestra la cárcel como un edificio de planta rectangular, casi cuadrada, situado a extramuros, próximo a la Puerta de Triana, y aislado en sus cuatro frentes.

El presidio continuó como tal hasta el año 1932, cuando entró en funcionamiento la nueva Prisión Provincial, más conocida como cárcel de la Ranilla. El viejo edificio fue demolido a partir de 1937. El cierre de las antiguas instalaciones llega durante el mandado de Victoria Kent como Directora General de Prisiones, a nombramiento del presidente de la República Alcalá-Zamora.

Su mandato al frente de las prisiones españolas fue muy significativo, Kent ordenó la mejora de la alimentación de los reclusos, permitió la libertad de culto en las prisiones, estableció los permisos por razones familiares, cerró 114 centros penitenciarios por estar en pésimas condiciones, ordenó construir nuevas instalaciones entre las que se hallaba la de La Ranilla.

En la década de los años cuarenta del siglo XX el Ayuntamiento de Sevilla levantó sobre aquel solar un gran edificio para alojar el Mercado de Entradores del Arenal; un edificio que fue inaugurado en 1946 y que contaba con viviendas y dependencias administrativas municipales. Aquel antiguo mercado de entradores luego fue convertido, en los años ochenta en el actual Mercado del Arenal.