Sevilla se envuelve en jazz. Hasta el sábado, y por tercer año consecutivo, la Asociación Sevillana Assejazz celebra un festival en el que se pone de manifiesto la creciente importancia de este estilo musical en la ciudad.

La propia Universidad de Sevilla, que ha cedido ex profeso sus instalaciones del Cicus, ya hizo lo propio a comienzos del pasado mayo con un certamen de esta música de origen estadounidense. Que alcanzaba en este 2015 su edición número 18.

Y otros géneros musicales «hermanos», como son el blues y el swing, celebraban sendos festivales hace no demasiados meses.

El jazz es una realidad latente en Sevilla. Lo es desde los años 70. De hecho, este festival recoge la tradición de un antiguo certamen internacional con progresión entre los 80 y principios de los 90.

«En esa época aparecieron los primeros músicos de jazz en Sevilla. No eran muchos, sólo cinco o seis, pero poco a poco, sobre todo ya en los 2000, se fue forjando esa cultura de jazz», explica Javier Delgado, contrabajista profesional y miembro de Assejazz.

Sin embargo, «ni la oferta ni los espacios» para poder tocar experimentaron ese crecimiento parejo, más bien lo contrario. «Antes existían dos locales de aforo medio con backline, piano y programación estable, como el Bebop, de la calle Sol, y el Blue Moon, en Juan Antonio Cavestany. Ahora ni uno».

De profesionales y entusiastas

Por ello surge la asociación, cuando diversos músicos y aficionados al jazz de Sevilla deciden poner medios para aumentar ese circuito intermedio perdido, para poder disfrutar de la música minoritaria y, como no, para poder expresarse.

Javier Delgado al contrabajo / Antonio Martínez

Javier Delgado al contrabajo / Antonio Martínez

«Cada martes ofrecemos un concierto, los domingos una jam session, hacemos masterclasses y también tenemos clases de Big band y de improvisación vocal, ampliables con un tercer taller que pondremos en marcha en unos meses», añade Delgado.

La entidad, que cumple tres años como su buque insignia, el festival que hoy arranca, cuenta ya con 150 socios, de los cuales más de la mitad son músicos profesionales, sin ser eso un requisito de acceso, obviamente.

«Por nuestra filosofía, no queremos tirar de estrellas ni grandes figuras. Hay músicos muy buenos a los que no se les suele dar cabida en estos conciertos, y que conforman nuestra programación. Queremos invertir el poco presupuesto que tenemos en otras cuestiones»

Como la de la sede. Assejazz no tiene un emplazamiento fijo. En sus inicios tocaban en la Carpa (el desaparecido espacio escénico al final de la Carretera de Carmona).

Desde octubre lo hacen dentro del CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo del antiguo Monasterio de La Cartuja) y en momentos puntuales en salas del Conservatorio Superior de Música Manuel Castilllo. o del Cicus, como ocurre con el III festival de Jazz de Sevilla. «De esta forma ocupamos espacios que generalmente están vacíos», comenta.

Previsión y programación

«Contamos con alcanzar las 600-700 personas entre los tres días, con quedar cerca del aforo completo que marca el auditorio del Cicus».

Cartel III Festival de Jazz de Sevilla

Cartel III Festival de Jazz de Sevilla

Así, por el escenario de la calle Madre de Dios pasarán grupos como Flying Wolves, que se definen como de «esencia impresionista y minimalista con raíces folclóricas de compositores españoles y latinoamericanos del siglo veinte, y por una tendencia jazzística y experimental», y que se encargarán de la inauguración hoy miércoles 17.

El jueves le tocará el turno al percusionista valenciano Arturo Sierra y a Celia Mur, de formación flamenca-clásica y moderna, mientras que el cierre, el sábado, corresponderá a Ernesto Aurignac New Quartet, uno de los saxofonistas clave en la escena jazzística española.

Sin embargo, el día más especial será el viernes, cuando el escenario sea para la Andalucía Big Band.

La formación surge de Assejazz y en ella participan 19 de sus miembros, como el propio Javier Delgado. Para esta ocasión, cuentan con la presencia de Miguel Ángel López como director. Y de toda esa Sevilla que espera su cita musical por excelencia.