Barriadas, colegios, avenidas, monumentos, calles… y hasta un dulce. La presencia de pontífices en Sevilla deja un buen número de referencias que se reparten por todas las zonas de la ciudad. El Papa que más se prodiga por el callejero sevillano es Juan Pablo II, que se canoniza este domingo junto con Juan XXIII. Wojtyla da nombre a una avenida y tiene un monumento en la plaza Virgen de los Reyes.

Es el último Papa que visitó la «mariana» ciudad de Sevilla. La simpatía que Juan Pablo II despertó entre los sevillanos se tradujo, entre otras cosas, en una estatua de bronce sobre pedestal situada en la Plaza Virgen de los Reyes de Sevilla que fue inaugurada el 14 de agosto de 2012. El monumento supone un gesto de la ciudad a Juan Pablo II, que visitó Sevilla en 1982, en la beatificación de Sor Ángela de la Cruz, y en 1993, para clausurar el XLV Congreso Eucarístico Internacional.

Juan Pablo II reza el Ángelus desde un balcón de la GiraldaEn 2006, la Asociación Promonumento a Juan Pablo II diseña el proyecto de la estatua, ejecutada por Juan Manuel Miñarro. Se realiza pero existe controversia sobre el lugar de su colocación, barajándose entre otros lugares situarla bajo el magnolio de la Avenida de la Constitución, a escasos metros de la Catedral de Sevilla. La efigie estuvo expuesta temporalmente en el Centro Cajasol y posteriormente en el interior de la Catedral. Finalmente, fue colocada en la Plaza Virgen de los Reyes (junto a la Catedral) en 2012 sobre un pedestal blanco con placa, donde fue inaugurada en presencia del alcalde Juan Ignacio Zoido y del arzobispo Juan José Asenjo.

Además de este monumento y de dar nombre a una avenida en el entorno del puente de Las Delicias, Juan Pablo II también es el protagonista de una talla realizada por el imaginero José Antonio Navarro Arteaga y que se puede ver en la capilla de la hermandad de la Estrella situada en la calle San Jacinto.

Su antecesor como Obispo de Roma, Juan Pablo I, también tiene una referencia en el callejero sevillano. Conocido como «el Papa de la sonrisa», digirió la Iglesia católica durante apenas 33 días pero se ganó la simpatía por su «desarman humildad», según se explica en esta noticia de ABC. «El día de su proclamación oficial, el 3 de septiembre de 1978, Juan Pablo I renunció al rito de la coronación. Hombre de origen modesto, quiso comportarse con total sencillez y desechó cualquier barrera que lo hubiera podido separar de los hombres», agrega. El distrito Triana alberga esta avenida que está entre el barrio de El Tardón y la avenida Blas Infante.

Juan XXIII, que también se canoniza este domingo, da nombre a una barriada en el distrito Cerro-Amate. La barriada surgió como respuesta del Ministerio de la Vivienda, a la necesidad de hogares habida en Sevilla a raíz de la última gran inundación o «riada» acaecida en 1961. Las intensas lluvias registradas en noviembre de ese año originaron la violenta ruptura del muro de contención del Arroyo Tamarguillo a la altura del Polígono de San Pablo. Las barriadas de Árbol Gordo, el Fontanal y San Bernardo, entre otras, sufrieron grandes pérdidas materiales y las numerosas familias que quedaron sin hogar, se vieron obligadas a refugiarse en los lugares que el Ayuntamiento había habilitado para tal fin.

La construcción de la barriada Juan XXIII se inició el 22 de julio de 1963 y apenas dos años más tarde se inauguró el colegio Juan XXIII, situado en la avenida Doña Francisquita. A esta lista de referencias, hay que sumar la avenida que adopta el nombre de este Primado de Italia.

El primer Vicario de Jesucristo, Simón Pedro el apóstol, también está presente en la ciudad, en esta ocasión dando nombre a una parroquia situada en los límites del Casco Antiguo. La Iglesia de San Pedro es un templo católico de estilo gótico-mudéjar construido en el siglo XIV y reformado en los siglos XVI y XVIII.

El distrito Macarena acoge cuatro referencias en torno al Papa Pío XII: barriada, ronda urbana, colegio y, para los más antiguos, un extinto cine. La barriada de Pío XII fue levantada entre 1956 y 1962, y recibió su nombre en 1958 con motivo del fallecimiento de este polémico pontífice que dirigió a la Iglesia en los años de la Segunda Guerra Mundial. En sus calles se puede encontrar en la actualidad el bar Cine Pío XII, que ocupaba en ambigú del cine.

En el mismo distrito está la calle León XIII, el Papa número 256, que desarrolló su pontificado entre los años 1878 y 1903, siendo uno de los más largos de la historia. Así pues, la avenida a la que da nombre también es una de las más largas de la zona, con 800 metros que atraviesan la Macarena.

De momento, el pontificado más largo de la historia -si se descarta el de san Pedro (cuya duración es difícil de determinar)- es el de Pío IX, que transcurre desde 1846 hasta 1878. Para buscar las referencias a este Papa no hay que buscar en el callejero. Su aportación es mucho más popular al darle nombre a uno de los dulces más arraigados de la repostería sevillana, los piononos. La historia cuenta que fue el propio pontífice quien indicó que, tras haber sido convidado a uno de estos dulces, desde entonces la mitra adoptase la forma del pionono.