Adiós año de la serpiente, ¡hola año del caballo! Sevilla se prepara para dar la bienvenida al Año Nuevo Chino. La fiesta no religiosa más multitudinaria del mundo tendrá su eco en las calles del centro de la ciudad. La Casa China, un centro de cultura contemporánea, organiza diversas actividades y un pasacalles con dragón incluido para recibir el nuevo año.

Más de 3,5 millones de personas se desplazarán entre este jueves y el viernes hasta sus hogares para celebrar en familia la festividad más importante de la región asiática: el Año Nuevo Chino. Se trata de la mayor migración humana del planeta, la operación salida con más viajeros.

La repercusión de esta fiesta es tal que ciudades como Nueva York, San Francisco, Londres o Melbourne ya se han apuntado a celebrar esta cita con el calendario, también conocida como la Fiesta de la Primavera. Este año, Sevilla también se suma a esa nómina de capitales y las calles del centro se llenarán de colorido este domingo. Un pasacalles comandado por un gran dragón de unos seis metros desfilará desde la una de la tarde y hasta las tres por el entorno de la Alfalfa, la plaza del Pan y la del Salvador.

Este pasacalles será el colofón a varios días de intensa programación que tiene a esta festividad asiática como protagonista. «Hay mucha expectación puesta sobre todo lo que tiene que ver con China», explica Miguel Gentil, programador cultural de La Casa China, empresa promotora de esta iniciativa.

«Creemos que el pasacalles por Sevilla puede suponer una fusión muy interesante», afirma Gentil. «China tiene una cultura fascinante y no es tan hermética como se parece; de hecho, hay muchos puntos de encuentro con la cultura mediterránea, mucho más que con otras zonas del norte de Europa», sostiene. «La forma de entender la calle, la relación con la familia, el nexo con sus pueblos… cuando se vence la barrera del idioma emergen esos puntos de convergencia», detalla.

La Casa China es un espacio ecléctico en el que tienen cabida exposiciones, talleres o conferencias, todo con el mismo hilo conductor, la pasión por el Gran Dragón. Seis sevillanos, cuatro de ellos arquitectos, se decidieron por hacer un centro, situado en pleno corazón de Sevilla, desde el que tender puentes con el gigante asiático.

«Hay ansia por la fiebre del oro, la gente piensa que China es el dorado», desvela Gentil. Culturalmente, esa percepción tiene su reflejo con la expectación que generan sus iniciativas. «Igual que hubo una expansión de la cultura norteamericana en los años cuarenta, ahora se está globalizando la cultura china», explica el portavoz. «Eso genera un mestizaje interesante porque se enriquece la ciudad al tiempo que se integra a la comunidad china, qué por cierto es muy próspera», añade el arquitecto.

De momento, ya hay confirmada la presencia de parte de esa comunidad china en las actividades programadas con motivo del Año Nuevo Chino, que empieza este jueves con la proyección de la película «El camino a casa» del director Zhang Yimou. El viernes le llega el turno los doctores Juan Antonio Guerra de Hoyos y Miguel Vigueras, que impartirán una conferencia sobre la «Salud y enfermedad en la medicina tradicional china».

La parte más lúdica tendrá lugar el sábado con un taller para niños, organizado junto con la empresa Engranajes Culturales, en la que los menores -tanto chinos como sevillanos- podrán decorar el dragón que discurrirá el domingo por las calles de Sevilla. El curso también se repetirá el domingo, justo antes del desfile. Ambos talleres tienen un precio por unidad de diez euros, quince si se reservan ambos.

La programación de actividades con motivo del Año Nuevo Chino tendrá alcanzará su fin con videoproyecciones sobre el escaparate desde el 3 hasta el 7 de febrero y, el jueves, se ofrecerá la conferencia «La Ciudad del Conocimiento y otros proyectos en China» por parte de Baum Arquitectura.

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