El Cerro del Águila es un barrio señero de la ciudad de Sevilla caracterizado por la unión entre los vecinos y el fervor que sienten por sus tradiciones. Dos fechas definen la personalidad y la identidad de esta barriada que se vuelca con los «días grandes» del arrabal. El Martes Santo y la Velá de Nuestra Señora de los Dolores son las fiestas por excelencia de esta zona de la capital que engalana sus calles para festejar estos días en el que los vecinos «se echa a la calle» para disfrutar de la historia viva de su barrio.

Sólo falta un día para que dé comienzo la segunda Velá más antigua de Sevilla. Todo está a punto. El cartel de las fiestas presentado, la pregonera de este año, Inma Castrejón, con los nervios a flor de piel y las calles vestidas de fiesta. Pero… ¿conocen el origen y la historia de la Velá del Cerro? Juan Manuel Bermúdez Requena, vecino de toda la vida del barrio y escritor de La Velá de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro del Águila desgrana para Sevilla Ciudad el recorrido histórico de esta fiesta casi centenaria.

Calle Álvarez Benavides. Año 1959 cuando ganó el premio a la mejor exornada

Calle Álvarez Benavides. Año 1959 cuando ganó el premio a la mejor exornada

Cuenta Bermúdez que el origen de la Velá tiene una explicación sociológica. «La expansión urbanística de Sevilla en el primer tercio del siglo XX motivó que muchos sevillanos que habitaban los llamados corrales de vecinos de las antiguas collaciones del casco histórico trasladaran su residencia a los nuevos barrios de la ciudad, donde además el precio del terreno les permitía acceder a una parcela y autoedificarse una vivienda». Señala el escritor que, además, este fenómeno migratorio  en el entorno de los preparativos de la Exposición de 1929 hace que lleguen personas de pueblos de toda la provincia en busca de trabajo y que se asienten en estos incipientes barrios. Estos nuevos vecinos de la ciudad trasladaron a su nuevo entorno social las costumbres que habían adquirido en su núcleo poblacional anterior, «entre ellas las populares veladas o velás», apunta Juan Manuel.

Año 1945. Celebración del torneo de fútbol «Nuestra Señora de los Dolores»

Año 1945. Celebración del torneo de fútbol «Nuestra Señora de los Dolores»

Así nació la Velá del Cerro del Águila. Los vecinos crearon una fiesta que se celebraba en septiembre, coincidiendo con los cultos dedicados a la Virgen de los Dolores. «El aspecto social y el religioso se funden en una simbiosis perfecta a modo de fiestas patronales donde la procesión –que se celebró hasta 1987- era el broche de oro del lado religioso y usualmente el castillo de fuegos artificiales el colofón del ambiente lúdico», detalla el experto.

Según cuenta Bermúdez no hay una noticia exacta de la primera Velá del barrio, «por lo que cabe situar su comienzo en el primer torneo de fútbol dedicado a la Virgen de los Dolores en septiembre, que fue entre 1940-41, pues es lógico pensar que el aspecto deportivo completaba los juegos y diversiones populares».

La evolución de la Velá a lo largo de los años

A pesar de que la Velá del Cerro del Águila es una seña de identidad del barrio, ésta ha cambiado mucho a lo largo de los años. Según el especialista «la fiesta se parece muy poco a la inicial, por no decir nada». Bermúdez explica que queda inalterable la fecha de celebración y el espíritu romántico de algunos vecinos, pero que «la Velá del Cerro era algo de corte muy popular, no institucional. Se vivía por los vecinos en sus calles, con independencia de la existencia de algún tablao oficial y una comisión organizadora». Bermúdez insite en que «esto no consiste en buscar culpables, ni mucho menos imputarle nada en este sentido a los organizadores que bastante hacen con intentar que no se pierda al menos el recuerdo».

Juan Manuel Bermúdez desde su mirada más nostálgica concluye diciendo que «hay algo que no ha cambiado y que permanece desde el origen y es el espíritu de convivencia vecinal de aquellos que nos gusta mantener viva y disfrutar esta fiesta».