Los Caños de Carmona abastecieron de agua durante siglos a la ciudad. Hoy día, el acueducto que conocemos es una reconstrucción de la época almohade, a pesar de su origen romano. Estamos acostumbrados a ver, porque son zonas más habituales de paso, el tramo existente en la avenida Luis Montoto o el de la antigua Alcantarilla de las Madejas, como se conocía el puente sobre el arroyo Tagarete, pero hay un resto más en la ciudad que pasa desapercibido puesto que se encuentra en una pequeña plazoleta situada en la barriada de Los Pajaritos.

Fue en le año 1861 cuando se construyó esta parte de los Caños de Carmona, teniendo un especial parecido al acueducto romano de Tarragona. Aunque a fecha de hoy, sólo queda  el tramo en la intersección de la Avenida de Andalucía con la Ronda del Tamarguillo, concretamente delante de los bloques de pisos de la calle Cigüeña en la barriada de Los Pajaritos del Distrito Cerro-Amate, a través del cual las generaciones venideras pueden contemplar gracias a este monumento parte de la larga vida de la capital hispalense.

Caños de Carmona, barriada de Los Pajaritos

Caños de Carmona, barriada de Los Pajaritos

Esta es la historia de la principal fuente de suministro de agua potable de la ciudad de Sevilla. Una historia con un recorrido de 17 kilómetros, exactamente los que separan a la capital de Andalucía de la localidad de Alcalá de Guadaira, es el recorrido que ocupaban Los Caños de Carmona, un manantial cuyas aguas de buena calidad eran llevadas mediante galerías hasta la sevillana Puerta de Carmona, de ahí el nombre de los mismos.

El primer acueducto data de la época imperial romana, según los restos hallados. Con la caída del Imperio, el acueducto de la antigua Híspalis fue cayendo en la ruina, hasta perderse la memoria de él.

En el siglo XII se encuentran los restos del acueducto. El emir Abu Yusuf Yaqub mandó edificar el nuevo acueducto aprovechando el mismo recorrido que el primitivo romano.

En 1172 se inaugura la nueva traída de aguas que implicaba el acueducto y un gran aljibe en el centro de la ciudad, desde donde se repartía el agua a las fuentes públicas, palacios, baños y algunas casas privadas, a través de la canalización de las aguas, suministrando un caudal de cinco mil metros cúbicos de agua potable al día, mediante un complejo sistema de galerías subterráneas excavadas entre el albero y las margas de la comarca alcoreña, logrando así una importante obra de ingeniería que convierte a los Caños de Carmona en una de las siete maravillas de la provincia de Sevilla. Maravillas de las que actualmente residentes y foráneos pueden disfrutar, en cierta forma, en tres puntos diferentes de la ciudad.