El apellido Acosta engloba una serie de empresas relacionadas con el ámbito de la salud que se articulan y maduran profesionalmente en el Cerro del Águila, donde llevan más de tres décadas desarrollando su actividad dedicada a la ortopedia, audiología y óptica.

Actualmente, es la segunda generación la que dirige el proyecto empresarial que 32 años atrás nació del entusiasmo de Juan Acosta Lucas y Concepción Barbero Marín, matrimonio que siguiendo la estela familiar «abrió frente al mercado de abastos el primer negocio en el año 81, en un principio dedicado sólo a óptica pero que un año más tarde sumó ortopedia y audiología», explica Gloria Acosta, hija de los fundadores.

A los cuatro o cinco años de la apertura de aquél primer local, ubicado entre las calles José María de Pereda y Antonio Gómez Villalobos, «se decidió separar las actividades, dedicándose por un lado a la óptica y por otro a la ortopedia», explica Acosta, quien añade que «fue en el año 92 cuando dimos el gran salto a la avenida de Hytasa, abriendo el negocio de ortopedia y audiología», una decisión «acertada» que ha contribuido al crecimiento empresarial de la firma.

Hoy día, el grupo lo conforman tres empresas de ortopedia en Sevilla más otra recientemente abierta en la localidad de Dos Hermanas; dos centros de audiología y una óptica. Además, «para este año estrenamos otro local dedicado a óptica en la calle Afán de Ribera 131, en una nueva apuesta por seguir creciendo en el barrio», declara Gloria, quien rige el negocio junto a sus hermanos Inmaculada y Juan Ignacio Acosta.

Pese a no ser originariamente del Cerro del Águila, la familia Acosta está muy vinculada al barrio, ya que «aquí es donde hemos crecido y donde nos hemos desarrollado como profesionales. Vertebrar nuestra actividad en esta zona es lo que nos ha hecho progresar empresarialmente y llegar hasta lo que somos ahora», subraya.

De hecho, Acosta pertenece a la Unión Comercial del Cerro del Águila (UCCA) y colabora activamente en su programa solidario. Desde esta plataforma, la firma pretende «recuperar la visión del comercio tradicional, lo que nos permitirá crecer como empresa y repercutiría positivamente en la mejora económica y social del entorno».

Asegura que aunque la crisis les ha tocado «nos mantenemos gracias a los valores que nos han inculcado nuestros padres, que son honestidad, atención personalizada y cercanía al cliente» una fórmula que esconde las claves del éxito y que ha llevado a Acosta a figurar entre las primeras empresas a nivel de ortoprotésica de Andalucía, ocupando además la presidencia de la asociación de ortopedias técnicas andaluza, ASOAN.