La asociación Desal -Déjalo y salta- nació en el año 1990 por un grupo de vecinos de Tres Barrios, preocupados por la aparición del problema de la droga en la zona y la falta de recursos para atender a los adictos y a sus familiares. Desde entonces han pasado ya 23 años, un largo periodo en el que esta entidad se ha consolidado como una de las activas en la prevención de la drogodependencia de toda la ciudad, apoyando también la rehabilitación e incorporación social de las personas con problemas de adicciones y de su entorno más cercano.

Actualmente, unos 80 socios mantienen viva esta entidad que preside José Manuel Caballar, quien junto a todo su equipo -conformado por Arturo Salguero, tesorero; Julio Prieto, psicólogo; Juan Manuel del Casar, secretario; María Aroca, trabajadora social; Concha García, animadora sociocultural y Sara Ortiz, vocal- realizan una importante labor social en la zona, desarrollando actividades educativas, socio-laborales, deportivas, culturales y lúdicas, destinadas tanto a jóvenes y adolescentes, como a madres o a menores en riesgo quienes, de una manera u otra se ven envueltos en el laberinto de las drogas.

El servicio de acogida es el que se encarga de la atención directa e individualizada al usuario, realizándole el primer diagnóstico y valoración y derivándolo a los recursos o instituciones adecuadas. En 2011, Desal atendió 180 demandas, lo que supuso un total de 192 recursos aplicados. Normalmente, no es el propio adicto el que demanda el servicio, sino que es un familiar el que da el aviso y reclama la ayuda para el enfermo, cuyo perfil es el de un hombre en el 90 por ciento de los casos, consumidor habitual de sustancias que van desde los porros hasta la cocaína, pasando por el alcohol y las pastillas.

Desal cuenta además con un programa de atención en prisiones, realizando vistas personales en la cárcel Sevilla I, en la que se mantienen contactos con varios internos drogodependientes que son vecinos de Tres Barrios. La actuación en este caso se centra en realizar gestiones con sus familias, con abogados, con las trabajadoras sociales y educadores de la prisión, además de realizar informes bien para solicitar permisos o indultos o bien para pedir traslados a comunidades terapéuticas concretas. En 2010, este programa atendió a 21 presos.

Otra de las columnas fuertes en las que se apoya la asociación es en la prevención. En 2011 la entidad atendió a 95 menores, hijos de personas adictas y miembros de familias desestructuradas, prestando atención psicológica a las familias, orientación laboral y realizando acciones formativas. También, en el ámbito educacional, Desal cuenta con una beca para alumnos desde los 17 a los 22 años, jóvenes que abandonaron los estudios y a los que se les da una motivación económica (de 40 euros mensuales) para que se saquen el graduado escolar.

Además, la asociación gestiona un grupo de autoayuda en el que participan unas 20 madres, la mayoría madres de drogodependientes que encuentran en estas reuniones apoyo y orientación respecto al problema de sus hijos. Así, el objetivo principal es conseguir que ellas adopten posturas positivas ayuden a éstos a salir de su adicción. Estas madres también participan en talleres de manualidades, realizando objetos que luego venden para conseguir fondos para las numerosas actividades que lleva a cabo Desal.

Entre las más inmediatas, los próximos días 1, 2 y 3 de abril, la asociación celebrará en el centro cívico La Buhaira unas jornadas sobre drogas, prevención y nuevas perspectivas, y se inaugurará una exposición solidaria de arte. El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, será el encargado de cerrar las jornadas.