La Unión Comercial Cerro del Águila (UCCA) Solidaria es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para cubrir las necesidades básicas de las personas con menos recursos de la zona. Actualmente, unas 65 familias, conformadas en total por 250 miembros, reciben atención por parte de esta entidad, cuya sede se sitúa en el colegio Santa Teresa (Calle Dante 1).

Todos los martes y los viernes, de 10:30 a 12:30 horas, las puertas del centro educativo se abren para atender a las familias en situación de riesgo social inscritas en el Plan, a las que se les dona alimentos, ropa, juguetes o libros, ya que también se les ayuda con apoyo formativo.

La entidad funciona gracias a aportaciones privadas, voluntarios, las cuotas de los socios y las entidades colaboradoras del Plan de Familia, tales como Cáritas Cerro del Águila, UTS Cerro-Su Eminencia y UTS Tres Barrios-Amate del Ayuntamiento de Sevilla, además del Banco de Alimentos y el propio Distrito Cerro-Amate.

Actualmente, la UCCAS quiere darse a conocer con el objetivo de aumentar sus colaboraciones y seguir creciendo en el número de personas atendidas. Por ello, hace un llamamiento a todos los ciudadanos de Sevilla para que se asocien con la entidad o realicen algún donativo, pues cada reparto de alimentos queda reducido a un coste de 20 euros «por el que pueden vivir en condiciones dignas hasta 250 personas», resaltan miembros de la entidad.

Para patrocinar uno de los ocho repartos mensuales que se organizan tan solo hay que hacer un ingreso en cuenta de la entidad bancaria 2106 0160 97 2290189223, o bien entregar la aportación directamente en el colegio Santa Teresa. El numero de voluntarios participantes asciende ya a un mínimo de 15 personas por reparto solidario, sin los cuales «sería imposible» desarrollar esta labor social.

Por otra parte, las organizaciones privadas (empresas, fundaciones, colegios profesionales, entidades deportivas, etc.) pueden «implicarse en nuestra lucha también», pues «una alianza estable y un trabajo conjunto pueden generar importantes resultados, bien sea financiando proyectos, implicando a los trabajadores, patrocinando actividades o creando nuevas iniciativas solidarias», manifiestan.

La iniciativa comenzó a andar atendiendo «a unas 20 familias en sus orígenes y hoy son ya 65 las beneficiarias», un crecimiento que ha sido posible «gracias a la bondad y solidaridad de muchas personas anónimas y entidades, implicadas en conseguir un mundo mejor». Pero «nunca nos parece suficiente. No nos conformamos con lo que hemos conseguido y queremos seguir creciendo», señalan miembros de la UCCAS.