El parque del Tamarguillo se convirtió ayer en la pista perfecta de todo skater, en la exhibición idónea del patinador y en un escenario impecable para los desplazamientos de Parkour. La celebración del «Tamarguillo Extremo» no sólo fue un éxito de público sino que, comprobando la satisfacción de los participantes, parece que se ha convertido en el principio de una larga y estrecha relación entre los deportes urbanos y el parque más grande de Sevilla.

Desde las 12 de la mañana hasta pasadas las ocho de la tarde, el parque Tamarguillo se convertía en una sala de exhibiciones al aire libre. Patinadores, skaters, traceurs y bailarines de la escuela Doble Giro completaban un cartel deportivo que no dejó un segundo al aburrimiento. Los patinadores de «PatínAventura» fueron los primeros en salir a escena. Con originales movimientos en slalon estos deportistas mostraron «todas las modalidades que se pueden practicar sobre ruedas en línea», un deporte que «todos pueden practicar e incluso últimamente se recomienda mucho a personas mayores, ya que es un ejercicio muy completo» comenta Antonio Burguete, miembro de PatínAventura.

Pero al público no le dio tiempo a sentarse a comentar con los demás las hazañas que estos patinadores habían realizado sobre la pista, un segundo después de acabar con los saltos de longitud, los chicos de Doble Giro reunieron al público en un lateral a ritmo de hip-hop. Tras ellos llegaron los de Universo Parkour, la primera escuela de Parkour en España. Montadas las plataformas y colocadas las colchonetas, más de treinta deportistas fueron atravesando la galería de obstáculos. Algunos con volteretas, otros con saltos inusitados. Salían por la derecha, por la izquierda y, juntos, diseñaban un auténtico desfile a cámara rápida de lo más callejero.

Y la fiesta continuaba, los de Doble Giro enseñaban a bailar al público. Los patinadores hacían de las suyas y los de parkour movían sus plataformas de un lado a otro del parque para jugar al «más difícil todavía». Sloopy Joe´s ponía pizzas y waps gratis para los asistentes, Mcdonald´s zumos y un stand con todo tipo de refrescos y montaditos ofreció refrigerios durante todo el día a módicos precios. 

Una vez llenado el estómago y asimilado que lo que allí se estaba viviendo era único, hasta el momento, comenzó el concurso de skaters. Un auténtico espectáculo que puso la guinda a un día de deporte urbano en el que más de uno se fue a casa con el gusanillo de practicar algunas de las modalidades exhibidas.